lunes, 24 de agosto de 2026

Con el mismo cuento 80 – Oscar Valles y Omar Moreno Palacios

 Canciones argentinas sobre el amor callado





Esta entrada es la continuación de la anterior, N°79. Empieza con una tonada y sigue con una milonga. En ambas pongo la letra completa con la aclaración que la tercera parte de la tonada no está publicada pero así la cantaba el autor de la música y la última estrofa de la milonga no es del autor sino un agregado que Marita Londra hace en su versión.

Como podrán ver son arquetípicas del tema del amor callado.


No sé qué diablos me pasa – Tonada – ( aprox. 1984), de Oscar Valles y Ernesto Villavicencio

Se puede escuchar acá, en la versión del propio Villavicencio:

https://www.youtube.com/watch?v=1hbvgwnKTeg





Y Juan le dijo que no – Milonga – (1969) de Omar Moreno Palacios

Acá en la versión del autor:

https://www.youtube.com/watch?v=-7-_M2c07_s


NO SÉ QUÉ DIABLOS ME PASA
Tonada
Letra de Oscar Valles

Música de Ernesto Villavicencio

I

Ni siquiera me doy cuenta,
ya estoy de nuevo a tu lado,
y no hace falta que vengas,
soy yo quién te anda buscando.

Siempre tengo algún motivo
para pasar por tu casa
y al encontrarme contigo
no sé qué diablos me pasa...

No sé qué diablos me pasa
que no encuentro las palabras
para decir que te quiero
y hasta me quedo sin habla.
¡Cada vez que estoy contigo
no sé qué diablos me pasa!

II

Hasta parece mentira
cuando el amor nos ataca
que uno se vuelve blandito
como bizcocho en el agua...

Se nos aflojan las piernas,
se hace un nudo en la garganta
y hasta las manos nos tiemblan
afinando la guitarra.

No sé qué diablos me pasa
que no encuentro las palabras
para decir que te quiero
y hasta me quedo sin habla.
¡Cada vez que estoy contigo
no sé qué diablos me pasa!.

III


La tonada es un abrazo,

que se le brinda al amigo

y en mientras tanto en un jarro

se alcanza un trago de vino.


Es costumbre allá en mis pagos

agradecer al que toma

y a la vez apaga el fuego

que el cantor lleva en la boca


Todos los cuyanos toman,

un traguito siempre entona,

y de mi pecho se asoma

toda el alma en la tonada.

¡Tengo una sed que me ahoga,

no sé que diablos me pasa!



Y JUAN LE DIJO QUE NO
Milonga
Letra y Música de
Omar Moreno Palacios

Rosita la chacarera,
moza lindaza y ladina.
llevó a Juan a la cocina
pa’ hablar de la chancha overa.
Una noche oscura y fiera
junto al fogón lo sentó
y ahí nomás le preguntó
mientras hacía sus quehaceres,
si pensaba en las mujeres

...y Juan le dijo que no.

Otra noche que llovía,
del fogoncito al calor,
se le quejó de un dolor
que en la paleta tenía.
Le dijo si no sabía
dar ventosas y sonrió,
entonces se arremangó
la bata limpita y clara
para que Juan la curara
...
y Juan le dijo que no.

La otra tarde en los maizales
las enaguas le mostraba,
Juan avergoza’o miraba
pa’l el la’o de los animales.
Qué pago pa’ ver baguales”
le dijo y se encocoró,
pero entonces le arrimó
sus labios frescos y rojos
y Juan bajando los ojos,
no dijo ni si…, ni no…


Rosita dentró en calor

y al ver que Juan no arrancaba

lo besó desesperada

con un beso flor y flor,

le preguntó si el sabor

del beso lo molestó

y también le preguntó

si le incomodaba acaso

que ella durmiera en sus brazos

...y Juan… le dijo que no.


Para finalizar quiero hacer un reconocimiento a Mario Goloboff que, con su oído fino de poeta, me advirtió que para él la cuarta estrofa de la milonga no había sido escrita por la misma persona que hizo las primeras tres. Cuando le pregunté porqué me dijo que las primeras tenían la sutileza de la ambigüedad y la última la ansiedad de quien quiere cerrar algo y no dejarlo abierto al lector u oyente. Como el autor había fallecido le pregunté a Marita Londra, quién confirmó que la había agregado ella para aventar suspicacias sobre situación narrada.

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domingo, 16 de agosto de 2026

Con el mismo cuento 79 – Márquez, Yupanqui, Moreno Palacios, Peteco Carabajal

Canciones argentinas sobre el amor callado




Primero el agradecimiento a Victoria Morán y Juliana Manoukian que con su recital “ENTREVERADAS” dieron pié a a esta selección al presentar el tema “Nunca te dije nada” que forma parte del repertorio de canciones camperas con que deleitan al público en su espectáculo.

Esta entrada es una continuación de la entrada “Con el mismo cuento 78 – A. Chejov y Victoria Hladilo” sobre el amor de campo y de ciudad.


Los temas elegidos, piezas del acervo musical argentino, hablan precisamente de esa particularidad del amor de la gente de campo: el amor callado o al que le faltan, por diferentes motivos, palabras y declaraciones. Quizás las razones estén en la geografía y la distancia asociada a la baja densidad de la población y seguramente ustedes encontrarán otras más.

Las he ordenado por la fecha de creación. Hay desde recuerdos nostálgicos hasta reflexiones sobre el contraste entre la valentía física o la actitud ante la vida en un ambiente algo hostil y la completa cobardía o mudez emocional ante el amor verdadero.



Temblando – Vals – (1945), de Gualberto Márquez y Alberto Acuña

https://www.todotango.com/musica/tema/2408/Temblando/


Ni ella ni yo, ninguno dijo nada,
con sus ojazos me siguió quemando,
dejó la escoba que tenía en la mano,
me quiso hablar y se quedó temblando.

Linda estaba la tarde en que la vide,
el patio de su rancho acomodando.
La tarde en que guapo me sentía
no pude hablarle y me quedé temblando.

Recuerdos del Portezuelo – Canción – (1953), de Atahualpa Yupanqui

https://www.folkloredelnorte.com.ar/cancionero/r/recuerdosdelportezuelo.html


Al pasar por el rancho del Portezuelo
salían a mirarme sus ojos negros.
Nunca le dije nada pero ¡qué lindo!

y de feliz yo daba mi copla al viento.


¿Dónde estará la moza del Portezuelo?
¿Están tristes a alegres sus ojos negros?
Nunca le dije nada, pero ¡qué lindo...!
Siento un dulzor amargo cuando me acuerdo.




Nunca te dije nada – Milonga – (1969) de Omar Moreno Palacios

https://www.folkloredelnorte.com.ar/cancionero/n/nuncatedijenada.html


El perfume de tu pelo
con tu carita aniñada,
el dulzor de tu mirada
la tristeza de tu llanto,
pensar que te quise tanto…
¡y nunca te dije nada!


Deliro en mi fantasía
por la frase tan deseada,
se agiganta una encordada,
y un triste canto me llega…
Pude ser tu Santos Vega;
¡y nunca te dije nada!.



Perfume de carnaval – Zamba – (1982) de Peteco Carabajal

https://www.folkloredelnorte.com.ar/cancionero/p/perfumedecarnaval.html


No quise decirle nada
la amé en silencio esa tarde,
y sobre sus trenzas negras
dejé mi copla sentida,
me fui llevando sus ojos
un miércoles de cenizas.



Más gracias a Adriana Luque y a Susana Pettinati que buscaron en su memoria y me alcanzaron varios temas que están acá y otros que formarán una futura ampliación.

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sábado, 1 de agosto de 2026

Con el mismo cuento 78 – Anton Chejov y Victoria Hladilo.

 



Amor de campo y de ciudad


Del amor, 1898, cuento, de Anton Chejov, (1869-1904).

Siete estaciones para hablar de amor, 2023, adapt. teatral de Victoria Hladilo, (1975).


Como en otras ocasiones, empiezo por lo que debería ser el final. Toda la entrada de hoy es para recomendar una obra de teatro que va los lunes de julio y agosto 2026 en el Teatro del Pueblo (CABA):

SIETE ESTACIONES PARA HABLAR DE AMOR.

Pueden entrar a la página del Teatro para obtener más información:

https://teatrodelpueblo.com.ar/siete-estaciones-para-hablar-de-amor/


Como está inspirada –y consta en los créditos– en un cuento de Chejov la incluyo aquí, en esta serie, porque el trabajo de la adaptación teatral es magnífico y la puesta también.


En Del amor, Pavel Konstantinovich Aliojin, hombre simple que vive en el campo, cuenta a sus amigos Burkin e Iván -sacerdote-, una tarde en su casa de campo en Solino, las desventuras amorosas de su relación con Anna Alekseiévna, esposa de Dimitri Luganovich, un cuarentón bonachón, 20 años mayor que ella. Con serenidad reflexionan tratando de develar los insondables misterios del amor y sus distintas formas de presentación. Interesante el tema como marca de época porque hay una conexión con otras grandes obras de la literatura (Anna Karenina, Mme. Bovary) y el teatro de Ibsen.

Se puede leer aquí:

https://www.literatura.us/idiomas/ac/ac_amor.html

https://ciudadseva.com/texto/del-amor-chejov/



En Siete estaciones… una pareja de “campestres, tipo Sociedad Rural Argentina”, a principios del SXX, invita a su casa en la ciudad a Pablo, un joven de mediana cultura, metido a campesino para recuperar un campo hipotecado que ha heredado. Pablo lleva su frescura al acartonamiento de la ciudad y sin suponerlo, con sus canciones y sus chistes, se va volviendo fundamental para la subsistencia pareja. Así nace una amistad profunda entre los tres. Una amistad que se vuelve peligrosa cuando se transforma en amor. (Esto es parte de la gacetilla.)

Con el texto de Chejov como guía, Hladilo arma su dramaturgia alrededor de 7 estaciones (cuadros o escenas) en los que reflexiona sobre el amor al igual que el maestro ruso en el suyo.

Cambia la Rusia pre-Revolución por la Argentina de la misma época, da a su Gregorio (el equivalente al Dimitri cuarentón del cuento) un carácter más violento y taimado y a Pablo (el alter de Pavel) un toque más campesino que el “cuello blanco” del original. La Anna rusa y la argentina y todo lo demás son sorprendentemente iguales, al punto que la similitud entre esas Rusia y Argentina es uno de sus hallazgos.

Estoy olvidando que la autora da un tono de comedia a su obra, dramática por momentos, con el bonito recurso de que los personajes expresen lo que les resulta difícil decir, con milongas y canciones llenas de ironías y sarcasmos. La música aporta su lazo fundamental, permite decir lo indecible y hace soportables las situaciones más duras.

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domingo, 5 de julio de 2026

Humor 107 – Chistes pavos

 



A menudo soy injustamente criticado por personas muy cercanas (en realidad, mi esposa y mis mietos) que opinan que recopilo chistes “pavos” o “malos” directamente. En realidad mis nietos son más condescendientes y dicen: “Es el humor típico del abuelo”.

Creo que explotan la línea del humor ingenuo, de modo que pongo algunos acá para que ustedes disfruten o juzguen si eso los hace felices.


1 – Un señor que presume de culto e intelectual se cruza con un vecino y le comenta:

-Esta noche vamos con mi esposa al teatro.

-Qué bien, ¿qué van a ver?

-Una de un inglés muy bueno: “Esperado a Godoy”

-…


2 – Una señora, que presume de su parla de francés y de ser una lectora conspicua, se cruza con una vecina.

-Hola Marcela, ¿siempre con sus libros usted?

-Si, siempre leyendo buena literatura.

-¿Con cuál anda ahora?

-Estoy leyendo Ana Karenina, de León Tolstuá.


3 – Un amigo comenta con otro:

-¿Ricardo, seguís haciendo tus cursos como siempre?

-Sí, justo ahora estoy dudando entre dos que me ofrecieron.

-¿De qué?

-Uno de esgrima y otro de albañilería.

-¿Porqué la duda?

-No sé… me siento entre la espada y la pared.


4 – Arquímedes murió en Siracusa en el 212 AC, asesinado.

Ustedes dirán que esto no es un chiste y estoy de acuerdo. Lo comento acá porque siempre oigo hablar del principio de Arquímedes y nunca de su final, que no es asunto menor, con lo que también estarán ustedes de acuerdo.


5 – Pensar que Einstein fue uno de los más grandes genios pero tenía un hermano, Frank, que era un mosntruo.


6 – Para encontrar a Albino que se perdió en los alpes su papá disparó dos tiros al aire con la escopeta: ¡pan, pan! Y al rato apareció Albino para alegría de todos.

Tan cierto, como que al pan, pan y al vino, vino.


De yapa, uno cordobés:

7 – Va un vago a la carnicería y pide:

-Deme 1 kilo de ocote*.

-¿Para el locro del 9 de julio?

-No, si pa’ jugá al Quini va’ser…


*tripa gorda

Todos robados, a Dios y a María Santísima: (al Lolo 1,2 – a Jorge K. 5 – a S. 3,6 y los otros vaya a saber quién)

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lunes, 18 de mayo de 2026

Películas – Padre Madre Hermana Hermano



Padre Madre Hermano Hermana, dir. Jim Jarmusch, EEUU, 110 min., 2025


Integra 3 episodios alrededor del mismo tema: los lazos familiares vistos a partir del encuentro de hijos con padres poco presentes y afectivamente lejanos. Cada uno transcurre en un país diferente, el primero en una zona rural de New Jersey, el siguiente en Dublin y el último en París.

Los hijos adultos que visitan al padre en Jersey no lo ven desde hace tiempo. Nadie logra conectarse en el encuentro, ni construir lazos ni conocerse un poco. Intercambian frases hechas en un clima tenso y los vínculos aparecen difusos tanto en su origen como en su desarrollo.

Las hijas, también adultas, del segundo episodio, tampoco logran establecer una comunicación afectiva ni intercambiar sus sentimientos y angustias entre ellas ni con su madre. Todo ocurre entre clichés y formalidades vanas que parecen ayudar a mantener esa distancia.

Los gemelos del último tramo: Hermana Hermano, son los más jóvenes y el encuentro entre ellos está causado por la muerte de sus padres en un accidente. Al tema general se agrega la relación entre mellizos, lazos que aparecen superpuestos con los parentales, de los que sólo tenemos datos a través de recuerdos y algunos objetos.


Con tan poquita cosa el director consigue, con su maestría, una película en que no juzga a sus personajes, más bien los trata con cariño y benevolencia, sin generalizar, a la vez que muestra la singularidad y la frágil distancia de lo que habitualmente llamamos vínculos familiares.

Al tono melancólico que podía derivar de momentos escabrosos lo resuelve agregando un poco de humor que reitera en dosis justas y dando precisos toques de comedia: pone el acento en una cantidad de bobadas y sinsentidos que creemos son exclusivos de nuestras familias y, al verlos reiterados, resultan graciosos.

Señalaré tres que me gustaron mucho:

-en todos los episodios alguien señala coincidencias en los colores de las prendas que usan. Una forma de hablar sin decir nada, como cuando hablamos del tiempo con un vecino o un desconocido en el ascensor.

-los hijos recuerdan el uso, por alguno de sus padres, de una expresión inglesa: And Bob’s your uncle. (Y Roberto es tu tío.) Equivale a nuestras ¡Ya está!, ¡Listo!, ¡Asunto terminado!, con que sus padres clausuraban las discusiones.

-en las tres partes aparecen unos skaters complicando el tránsito como una marca de época y un regreso a los juegos de la infancia o adolescencia.

Hay más, uno delicioso es la aparición en la muñeca de alguno de los protagonistas de un importante reloj Rolex que nunca terminamos de decidir si es o no auténtico.



En síntesis: creo que merece verla. (¿Hace falta que agregue que obtuvo el León de Oro en Venecia 2025?)

Para ser justo con los actores pongo acá a los protagonistas:

Padre: Tom Waits, Mayim Bialik, Adam Driver.

Madre: Charlotte Rampling, Cate Blanchet, Vicky Krieps.

Hermana Hermano: Indya Moore, Luka Sabbat.

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domingo, 28 de diciembre de 2025

Peras con queso. Roquefort y literatura

 




"Al villan non farai mai sapere quanto é buono il caccio colle pere"

(A los puebleros no le digas nunca lo bien que queda el queso con las peras.)

Esto dijo mi yerno comentando un plato que venía sugiriendo mi esposa para la mesa de estas fiestas, y agregó, así decía mi papá. Mas abajo les dejo la receta que además de fácil es deliciosa.

El comentario fue un disparador de ideas culinarias y literarias que no imaginaba tan entrelazadas. De las culinarias, ya dirán ustedes, lectores, si es que deciden probarlo.

En lo que sigue les comentaré algunas de las conexiones literarias que surgieron.


Como no recordaba bien el dicho, lo busqué en la red y encontré este: Al contadino non far sapere quanto é buono il formaggio con le pere. (Al campesino no le muestres lo bueno que es el queso con las peras.)

Casi lo mismo pero el sentido es totalmente contrario.

Allí apareció Massimo Montanari, Historiador italiano que escribió El queso con las peras, historia de un refrán. El tipo, especializado en la Edad Media y la alimentación, tomando el refrán como punto de partida, hace un análisis de las jerarquías sociales a través de lo que se comía, la distribución del poder, el avance de la técnica y un análisis de las sociedades italiana y francesa de la época.

También apareció La pulga en la oreja (La puce à l’oreille) de Claude Duneton, un libro delicioso que estudia la historia de un sinfín de expresiones que usamos todos lo días y cuyo origen se ha ido perdiendo en la noche de los tiempos. Rescata lo que querían decir originalmente y cómo han ido cambiando o adaptándose a modas y usos que les vamos dando.

De modo que: Entre la pera y el queso pasó a significar, para los franceses, el momento -con la panza llena y el corazón contento- de hablar de confidencias y temas importantes. Todo porque el plato se servía al final de las comidas, primero las peras (manjar de los dioses) y luego el queso como cierre del banquete.

También cuenta que, en el siglo XV, la combinación tenía tal éxito y difusión que se había acuñado otra expresión alusiva: Dios nunca hizo un matrimonio como el de las peras y el queso.

Hay otros cuantos libros que tocan el tema, pero no quisiera que tanta cosa les caiga pesada.

Buen provecho.





La receta va acá: si les sale en francés, favor porgan el traductor de Google.

https://cinqfourchettes.com/poires-au-bleu-roquefort/


https://www.rionegro.com.ar/peras-rellenas-con-queso-azul-2027632/


Claude Duneton, La pulga en la oreja (La puce à l’oreille), Ediciones Stock, 1978

Massimo Montanari, El queso con las peras, la historia de un refrán. Gijón: Ediciones Trea, 2010

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lunes, 15 de diciembre de 2025

Con el mismo cuento 77 - Crímenes en cuartos cerrados

E. A. Poe y Velmiro Ayala Gauna.




Los crímenes de la calle Morgue, 1841, cuento de E. A. Poe, (1809-1849).

El cuarto cerrado, 1960, cuento de Velmiro Ayala Gauna, (1905-1967).


La resolución del enigma: hallar una solución satisfactoria a los crímenes ocurridos en cuartos cerrados, ha generado una rama particular de la literatura policial.

La situación típica es esta: se encuentra a la víctima en una habitación cerrada desde adentro, por lo que nadie habría podido salir de ella después de haber cometido el crimen.

Parece que el conocido cuento de Poe fue el iniciador del tópico, aunque hay quién dice que unos años antes Sheridan Le Fanu había publicado otro con esta temática. Hay más: La banda de los lunares de Sherlock Holmes (Arthur Conan Doyle) de 1892 y El misterio del cuarto amarillo de Leroux de 1907 y la lista sigue, interminable, hasta hoy.

Pero en esta ocasión quisiera hacer foco en El cuarto cerrado de Ayala Gauna porque es un autor nuestro que está algo olvidado y la simplicidad de sus cuentos ambientados en un pueblo de Corrientes merecen la difusión y el reconocimiento de su calidad literaria. Además es, sin duda, un homenaje del autor al cuento de Poe.

Ayala Gauna tenía en su comisario Don Frutos Gómez al detective que años de literatura policial terminaron haciéndolo merecedor de un lugar al lado de Montalbano, Isidro Parodi, Wallander, Pepe Carvalho, Miss Marple, Marlowe, Laurenzi y cía.

Tuvo su momento de popularidad en nuestro país cuando pasó al cine, interpretado por Ubaldo Martínez.



El cuento es corto, espero que lo disfruten.


Se lo puede leer acá:

https://www.cuentoneta.ar/story/el-cuarto-cerrado


Por si se quedaron con las ganas, les dejo otro: La pesquisa

https://llevatetodo.com/la-pesquisa-de-don-frutos/

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