sábado, 1 de agosto de 2026

Con el mismo cuento 78 – Anton Chejov y Victoria Hladilo.

 



Amor de campo y de ciudad


Del amor, 1898, cuento, de Anton Chejov, (1869-1904).

Siete estaciones para hablar de amor, 2023, adapt. teatral de Victoria Hladilo, (1975).


Como en otras ocasiones, empiezo por lo que debería ser el final. Toda la entrada de hoy es para recomendar una obra de teatro que va los lunes de julio y agosto 2026 en el Teatro del Pueblo (CABA):

SIETE ESTACIONES PARA HABLAR DE AMOR.

Pueden entrar a la página del Teatro para obtener más información:

https://teatrodelpueblo.com.ar/siete-estaciones-para-hablar-de-amor/


Como está inspirada –y consta en los créditos– en un cuento de Chejov la incluyo aquí, en esta serie, porque el trabajo de la adaptación teatral es magnífico y la puesta también.


En Del amor, Pavel Konstantinovich Aliojin, hombre simple que vive en el campo, cuenta a sus amigos Burkin e Iván -sacerdote-, una tarde en su casa de campo en Solino, las desventuras amorosas de su relación con Anna Alekseiévna, esposa de Dimitri Luganovich, un cuarentón bonachón, 20 años mayor que ella. Con serenidad reflexionan tratando de develar los insondables misterios del amor y sus distintas formas de presentación. Interesante el tema como marca de época porque hay una conexión con otras grandes obras de la literatura (Anna Karenina, Mme. Bovary) y el teatro de Ibsen.

Se puede leer aquí:

https://www.literatura.us/idiomas/ac/ac_amor.html

https://ciudadseva.com/texto/del-amor-chejov/



En Siete estaciones… una pareja de “campestres, tipo Sociedad Rural Argentina”, a principios del SXX, invita a su casa en la ciudad a Pablo, un joven de mediana cultura, metido a campesino para recuperar un campo hipotecado que ha heredado. Pablo lleva su frescura al acartonamiento de la ciudad y sin suponerlo, con sus canciones y sus chistes, se va volviendo fundamental para la subsistencia pareja. Así nace una amistad profunda entre los tres. Una amistad que se vuelve peligrosa cuando se transforma en amor. (Esto es parte de la gacetilla.)

Con el texto de Chejov como guía, Hladilo arma su dramaturgia alrededor de 7 estaciones (cuadros o escenas) en los que reflexiona sobre el amor al igual que el maestro ruso en el suyo.

Cambia la Rusia pre-Revolución por la Argentina de la misma época, da a su Gregorio (el equivalente al Dimitri cuarentón del cuento) un carácter más violento y taimado y a Pablo (el alter de Pavel) un toque más campesino que el “cuello blanco” del original. La Anna rusa y la argentina y todo lo demás son sorprendentemente iguales, al punto que la similitud entre esas Rusia y Argentina es uno de sus hallazgos.

Estoy olvidando que la autora da un tono de comedia a su obra, dramática por momentos, con el bonito recurso de que los personajes expresen lo que les resulta difícil decir, con milongas y canciones llenas de ironías y sarcasmos. La música aporta su lazo fundamental, permite decir lo indecible y hace soportables las situaciones más duras.

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