jueves, 29 de mayo de 2014

El personaje y su lenguaje - 1a parte

El personaje construido por su lenguaje
Estos fragmentos de obras de diversos autores muestran el modo en que construyen sus personajes partiendo del lenguaje que asignan a cada uno. Esto, que en ocasiones llamamos “estilo”, es una herramienta fundamental  para definir las características de sus criaturas a través de una de nuestras más importantes acciones: el habla.
Al final, una anécdota de Juan Rulfo donde este se refiere con sorna al procedimiento y deja dudas sobre la veracidad de los escritores.

1 “No habrá más penas ni olvido” – Osvaldo Soriano
—Dicen que somos bolches.
—¿Bolches? ¿Cómo bolches? Pero si yo siempre fui peronista..., nunca me metí en política.
El diálogo entre Don Ignacio y Mateo es toda una definición de los personajes en el contexto del final del gobierno de Perón en 1974.
La frase se transformó en una de las más famosas del cine argentino cuando Leonardo Favio la puso en los labios de Gatica en la película homónima.


2 “Boquitas pintadas” – Manuel Puig
«FALLECIMIENTO LAMENTADO. La desaparición del señor Juan Carlos Etchepare, acaecida el 18 de abril último, a la temprana edad de 29 años, tras soportar las alternativas de una larga enfermedad, ha producido en esta población, de la que el extinto era querido hijo, general sentimiento de apesadumbrada sorpresa, no obstante conocer muchos allegados la seria afección que padecía. …» 
El tono denota noticia de diario del interior.

Estimada Doña Leonor:
Me he enterado de la triste noticia por la revista Nuestra vecindad y después de muchas dudas me atrevo a mandarle mi más sentido pésame por la muerte de su hijo.
Yo soy Nélida Fernández de Massa, me decían Nené, ¿se acuerda de mí? Ya hace bastantes años que vivo en Buenos Aires, poco tiempo después de casarme nos vinimos para acá con mi marido, pero esta noticia tan mala me hizo decidirme a escribirle algunas líneas, a pesar de que ya antes de mi casamiento usted y su hija Celina me habían quitado el saludo.
…  Empezamos a conocer a Nené por el tono de su carta.

Buenos Aires, 10 de junio de 1947
Querida Doña Leonor:
Esta tarde al volver de comprarles unas cosas a los chicos en el centro, me encontré con su carta. Sentí un gran alivio al saber que Juan Carlos se confesó antes de morir y que esté sepultado cristianamente. Dentro de todo es un consuelo muy grande. ¿Usted cómo anda? ¿Está un poco más animadita? Yo sigo todavía muy caída.
Ahora me voy a tomar un atrevimiento. Cuando él se fue a Córdoba la primera vez me escribió unas cuantas cartas de novio a Vallejos, decía cosas que yo nunca me las olvidé, yo eso no lo debería decir porque ahora soy una mujer casada con dos hijos sanos, dos varones, uno de ocho…pero…
Acá agregamos otra imagen de Nené.


 3 “Novelas ejemplares” – “Rinconete y Cortadillo” – Miguel de Cervantes
– Volviendo, pues, a nuestro propósito –dijo Monipodio–, querría saber, hijos, lo que sabéis para daros el oficio y ejercicio conforme a vuestra inclinación y habilidad.
–Yo –respondió Rinconete– sé  un poquito de floreo de Vilhán, … juego bien de las cuatro y de las ocho… y atreveríame a hacer un tercio de chanza mejor que un tercio de Nápoles,  y a dar un astillazo al más pintado…
–Yo–respondió Cortadillo– sé la treta que dicen mete dos y saca cinco, y sé dar tiento a una faldriquera con mucha puntualidad y destreza. …
–¡Alto, no es menester más! –dijo a esta sazón Monipodio–. Digo que sola esta razón me convence, me obliga y me fuerza a que desde luego asentéis por cofrades mayores y que se os sobrelleve el año del noviciado.
Y así Rinconete y Cortadillo fueron aceptados en la cofradía de Monipodio que, como su nombre lo insinúa, monopolizaba el gremio de rateros, pillos y estafadores que asolaban Sevilla y les otorgaba su “licencia para trabajar en la ciudad”. Puede verse que, desde el mismo tono y uso del lenguaje, Monipodio tiene una categoría superior a la de los aspirantes.
 

///   Continuará...
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jueves, 22 de mayo de 2014

Tempus fugit - Tangos - Quevedo y Cadícamo

¡Cómo se pianta la vida!

 
¡Quién no quisiera controlar el tiempo! En ocasiones parece no pasar nunca, en otras se nos escapa como agüita entre las manos y cuando nos damos cuenta…
El asunto es todo un tema en la literatura y ha sido tratado desde hace mucho tiempo. Una expresión latina extraída de un poema de Virgilio lo sintetiza a la perfección: Tempus fugit  (el tiempo huye) y también hay menciones al punto en el Antiguo Testamento.


El tópico estaba de moda allá por el Siglo de Oro español y el maestro Francisco de Quevedo (1580-1645) lo dijo de modo impecable en su soneto Ah de la vida... cuyos últimos seis versos dicen:
…
Ayer se fue; Mañana no ha llegado;
Hoy se está yendo sin parar un punto:
soy un fue, y un será, y un es cansado.

En el Hoy y Mañana y Ayer, junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones de difunto.


 
Otro grande, Enrique Cadícamo, le puso letra por segunda vez, en 1942, a un tango que Juan Carlos Cobián había escrito veinte años antes: Los mareados. Allí hace una maravillosa referencia al tema de la vida que se escapa, recreando el mismo artificio que usó el poeta español: presente, futuro y pasado en un mismo verso (hoy, vas a y en mi pasado).
…
Esta noche beberemos
porque ya no volveremos
a vernos más…

Hoy vas a entrar en mi pasado,
en el pasado de mi vida…                                                                            

 
Con otro estilo, con algo de lunfardo, también se ocupa del tema de lo efímero de la vida el tango de Miguel Rice Treacy (a) el irlandés: Cómo se pianta la vida, que cantaba Roberto Goyeneche con la orquesta de Baffa y Berlingieri.
…
¡Cómo se pianta la vida!
Cómo rezongan los años

 
Amigos, espero que no se tomen esto a la tremenda. Al fin y al cabo, como dice la divertida marcha de Sciamarella que cantaba Alberto Castillo:

Por cuatro días locos
que vamos a vivir.
Por cuatro días locos
te tenés que divertir.



¡A comer pues, que mañana pueden chocar dos planetas!
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domingo, 18 de mayo de 2014

Refugios y arrieros



“Alcanzamos un refugio cordillerano, construido en forma cónica, al que se entraba como a un caracol hasta dar con una estancia amplia, en la que cabían cómodamente hasta cinco jinetes con sus cabalgaduras.”
Atahualpa Yupanqui contó así su llegada al refugio de la foto, uno de los catorce que se construyeron entre 1864 y1873 por inciativa del Presidente Sarmiento, en la zona cordillerana de La Rioja y San Juan.
Fueron emplazados a lo largo de los tres “caminos de los toros” por los que se llevaba hacienda en pie a Copiapó – Chile desde 1830. Estaban separados por un día de marcha y servían como protección ante la dureza del clima.


En los pasos mendocinos ya se habían construido con anterioridad –hacia 1750– unos refugios más pequeños, de ladrillos cocidos, conocidos como Casas del Rey, para dar refugio durante el cruce a arrieros, correos y viajeros, pero estos son mucho más grandes y sólidos.

La actividad cayó paulatinamente frente a la competencia de otros sistemas de transporte. Así fue que el último arreo de hacienda por el Paso de Pircas Negras (que ahora cuenta con una espectacular carretera pavimentada recién construida) fue allá por 1958. Debió ser muy impresionante: unos 15 arrieros llevaron 300 vacunos, a los que previamente tuvieron que herrar ,y los entregaron en Copiapó para retornar con el pago en metálico, oro y plata en lingotes. Cirilo Urriche, un mozo por aquel entonces, que formó parte de aquel grupo de arrieros recuerda hoy aquella travesía desde su mercado-restorán en el pueblo de Jagüé.

La Aduana de este paso a Chile está en la localidad de Vinchina (distante 120 Km de la frontera). Hacia 1940, el jefe a cargo de la misma se llamaba Custodio Astorga (puede parecer una broma la coincidencia del nombre con la función, pero no lo es.) A él, al baquiano Félix Cruz y a la Barranca de Zabaley los menciona Atahualpa en “El canto del viento”. En la actualidad se puede recorrer la zona acompañado por el guía Fernando Zabaley (Cooperativa Laguna Brava Turismo – Vinchina – La Rioja), nieto del nombrador de la Barranca.

Una última sobre los refugios: más que cónica la forma externa tiene reminiscencias mongoles o árabes (según algunos, origen de la familia a cargo de la construcción de los mismos) y la planta es idéntica a la de los nidos de horneros. Tienen una pequeña ventana y un agujero en la parte superior para asegurar el tiraje cuando se hace fuego en su interior. Lo mejor de todo es su calidad constructiva que los ha hecho sobrevivir a más de 150 años de intemperie y de ocasionales temblores.

 
Más sobre el tema en:
http://www.cienciahoy.org.ar/ch/hoy28/laguna01.htm
http://www.histarmar.com.ar/AVIACION/DelaSelvaAlosAndes2.htm
http://www.diariouno.com.ar/edimpresa/2010/05/19/nota243340.HTML
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miércoles, 7 de mayo de 2014

Un escritor de ficción - 2a (última) parte


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Buscaré otro autor para representar en el que confluyan una imagen y una escritura que me gusten y donde el camuflaje se disuelva hasta hacerse invisible. Esta es la tarea, pero no me resulta fácil. Porque si de imagen se trata, yo quisiera verme como Beckett en esa foto en que parece un gallo viejo o una iguana prehistórica; pero cuando lo escucho no me reconozco, no lo siento argentino, su música no tiene que ver conmigo, yo no estoy allí.


Lo que tendría que hacer es afrontar el problema de buscar mi escritor argentino. Los que más me gustan, ya lo saben, son Blaisten y Denevi. No sé lo que daría por escribir un par de frases de Isidoro pero por nada del mundo me dejaría bigotes. ¿Cómo puede ser que una escritura tan original, creativa y bella esté hecha por un par de tipos con bigotes?
¿Qué tendrá que ver?, pensarán ustedes. Sin embargo creo que debe haber algo allí, ¿Acaso no dice el Gran Profesor: “El universo de la novela está en los detalles.”?

Lo mismo me sucedió tiempo atrás, cuando andaba convencido de que para escribir bien, siendo argentino, debería haberme llamado Abelardo. Mis dos escritores preferidos en los 90 eran Abelardo Arias y Abelardo Castillo (hago aquí un pequeño paréntesis, porque sé que el profesor se incomodará aún más ya que al menos uno de los dos no es santo de su devoción.)
¿No creen posible que haya una relación entre el nombre, la figura y la escritura de esos tipos? Algo tiene que haber, porque si no los padres les hubieran puesto otros nombres. Si alguien le pone Homero, Virgilio o Abelardo a sus hijos, desde el vamos ya les está marcando una escritura. Ni Cristo me convencerá de lo contrario.

Habiendo llegado hasta aquí, yo mismo quisiera saber ¿quién y de qué estuvo hablando? ¿Por dónde anduve dando vueltas? Creo que lo que estoy preguntando es: ¿Solo el texto es escritura?
A esta altura de la soirée, ahora que no disponemos solo de un cuño y unas tabletas de arcilla, o de una pluma de ganso, tinta y papel; ahora que tenemos una parafernalia de multimedios a disposición, ¿hay que inscribir sólo palabras?
Si lo que hay apilado acá arriba fuera una historia con música, colores, olores y un vestuario teatral, ¿no sería más atractiva?
¿O todo fue un engaño y no son más que palabras que, una vez más, contribuyeron a hacernos el cuento?

Abril de 2014

El autor de las caricaturas es Fernando Vicente.
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lunes, 5 de mayo de 2014

Un escritor de ficción - 1a parte

Por Fernando Terreno

Un buen día decidí ser un escritor de ficción. Me expresaré mejor: representar un escritor de ficción. Imaginaba que al mostrarme de ese modo no tendría la sensación de angustia y fragilidad que me ataca al leer un texto propio ante mis compañeros.
Si actuar consiste en construir un mundo de ficción, y escribir también lo es, parecía que allí podía haber algo que me ayudara a superar la sensación de desamparo que tenía al leer los trabajos en el taller literario.
La actuación casi teatral se me apareció como el extraño vehículo que podía diferenciar el lugar del escritor o ayudarme a encontrar mi propio lugar. No el de la escritura pero, ¿hay escritura sin escritor?

Llegué a la clase con un discreto aire a Proust (tampoco era cuestión de hacer una macchietta), con este par de hojas en la mano y con la firme intención de no pronunciar palabra alguna hasta que tocara mi turno.
“Lo que importa es el texto, las palabras, lo que queda escrito. De eso tratamos en este taller. Lo demás es…”
El Profesor ha repetido varias veces esa frase, que cuestiona por adelantado el procedimiento, pero yo espero que mi caracterización de Proust me proteja. Mi caracterización y estas líneas donde quiero traducir las sensaciones y la incertidumbre que me provoca el intento de escribir.
“¿De qué se trata? ¿Es una novela, un cuento, un relato, o qué?”
El director insiste a menudo con su manía clasificatoria pero a mí no debería importarme en esta ocasión. Por un lado, el traje es un escudo protector y; por el otro, el mismo Proust me ayuda con palabras: “La pereza o la duda o la impotencia se refugian en la incertidumbre sobre la forma... ¿Debo hacer una novela, un estudio filosófico? ¿Soy novelista?”

Mi cuento, novela o vaya uno a saber qué, es esta narración más cerca del delirio que del ensayo, vacilante y pretenciosa. Sí, fue pretenciosa desde el mismo momento de la elección de Proust, lo admito. Un error, ya mismo me lo saco. No va conmigo, además de que la ropa me queda grande. Lo elegí por su figura, por su imagen tan particular y conocida, pero no me encuentro allí. Ningún miosotis perfumó mi infancia y los bizcochos de grasa de mi abuela eran mucho más ricos y crocantes que esas fofas magdalenas.
Continuará...
 







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jueves, 1 de mayo de 2014

Feria del Libro - Humor


-Continuaremos vendiendo libros de autoayuda, novelitas rosa, porno, erotismo y todo lo que se venda masivamente, pero quiero que el mundo sepa de nuestra admiración por la gran literatura y que eso se vea en nuestras ofertas. Quisiera que cada título nuestro sea un homenaje a los grandes autores de todos los tiempos. De modo, señores, que los invito a poner el mayor de los empeños y creatividad para lograr nuestros altos objetivos.

El nuevo editor era un hombre de letras y, a la vez, un activo miembro de la Asociación Nacional de Feriantes, Kiosqueros y Comerciantes con puesto en la Feria del Libro. Su firme convicción dio frutos enseguida y el catálogo se enriqueció con estos títulos:

Cien años de soledad
Todo un siglo de probadas técnicas de masturbación reunidas e ilustradas - 2 tomos.
Por Gabriel García Pérez

Un tranvía llamado deseo
Llamaradas de pasión en un camarote, en el contexto de un cambio de paradigmas en la política del transporte.
Por William Mississippi Thompson

Relato de un náufrago – Construya usted mismo su canoa
Dos por uno en oferta. Ideal para regalar y regalarse, si usted está pensando en los libros que llevaría a una isla desierta.
Por cortesía de García Marketing Editores y Hobby & Bricolage Co.


En venta especial para la Provincia de Córdoba:
El deseo en el Patio Olmos
Amores urgentes detrás de un viejo árbol del shopping que marcó tendencia e hizo escuela en la sociedad cordobesa.
Por Onildo Eugenio de la Baraja

Traiciones peruanas
La interna peronista es la base de este thriller donde Moyano y Barrionuevo son activos protagonistas en su trabajo para El Padrino que, al mover los hilos con impaciencia, termina metiéndolos a todos en una encrucijada fatal. Más que una novela negra, una nueva versión de la conocida saga.
Por Ricardo Palmó

Los heraldos más negros
Lilita Carrió anuncia un nuevo fin del mundo en el 2015 y el autor hace un estudio comparado con textos similares de Rasputín, Nostradamus y Horangel. Apéndice del científico Jorge Sanata.
Por César T. Despellejo

Finalmente, la que será un best seller indiscutible, lanzada en homenaje al 50 aniversario de Rayuela:
69 Modelo para armar
La oralidad predomina en esta novela apasionante y desgarradora. Muchos críticos la consideran de ruptura, pero lo que rompe no es lo que piensan los lectores de esta síntesis.
Por Julio Cortéjar


Presentando este artículo, 10% de descuento en su compra en la Feria del Libro 2014 y una entrada para participar del juego “Descubra una noticia verdadera en el Clarinete del día”, versión actualizada de ¿Dónde está Wally?, que mantendrá a sus chicos entretenidos durante horas.

Los autores de las viñetas son Rep y Morgan. No conozco al autor de la del medio.
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domingo, 27 de abril de 2014

Chistes políticos viejos - Humor


1  La Concha me hace así…
Primer gobierno peronista. La cantante española Concha Piquer era agasajada en una reunión en la que estaban Evita y toda la plana mayor, incluyendo al Vice-Presidente, Dr. Juan Hortensio Quijano, un radical progresista correntino.
En el medio de la reunión, Evita le comenta a Quijano:
-Dr., la Concha me está haciendo señitas…, - refiriéndose a la Piquer, pero Quijano, un hombre ya entrado en años, entiende mal el comentario* y le contesta:
-Ay señora, yo ya estoy viejo para esos trotes. Mejor arregle ese tema con el General.

*En la Argentina concha es el órgano sexual femenino, no el diminutivo de Concepción.
El chiste aludía a la vida disipada y a la condición de promiscua y prostituta que la oposición asignaba a Evita.

2 Quijano – Ghioldi
Como Quijano se llamaba J. Hortensio, el diputado Américo Ghioldi, ayudado por la prensa opositora, instaló la falsa noticia de que la J. correspondía a Jazmín (que hacía juego con su otro nombre floral) y toda la prensa opositora lo usaba como burla a su investidura. “El Dr. Jazmín Hortensio Quijano presidió el acto…”
La réplica no tardó mucho tiempo. Ghioldi, más que político socialista, era un empleado a sueldo y servicio de la Embajada Norteamericana, cuyos intereses defendía con enjundia. Como se llamaba Américo los peronistas lo apodaron de inmediato Norteamérico Ghioldi y así quedó para siempre ubicado en el panteón de los cipayos.


3 La Razón de mi vida
Una de las primeras medidas* que tomaron los militares golpistas después de derrocar al Presidente Perón en 1955 consistió en secuestrar todos los ejemplares del libro de Evita La razón de mi vida y ordenar que se colgara en los baños de los cuarteles para ser usado como papel higiénico.
La resistencia peronista contestó la felonía con unas pintadas que decían:
“Lo que no entra por la cabeza entra por el culo.”

*Si no les pareciera posible esta desmesura, les recuerdo que emitieron dos Decretos-Leyes, el 33855/55 y el 4161/56 prohibiendo la circulación del libro, pronunciar el nombre de Perón y hasta un par de piezas musicales entre otras barbaridades.
Pensándolo mejor, creo que este es el mejor chiste de todos los de esta entrada.

4 Paro
Las luchas obreras y sindicales que se manifestaban en huelgas y paros fueron muy frecuentes en algunos períodos, en especial los de mayor resistencia. Hubo momentos de nuestra historia en que casi todos los días había uno.
En la secundaria nos daba clases un profesor que tenía la costumbre de tocarse y acomodarse los genitales a cada rato, con las manos en los bolsillos o fuera de ellos.
Una compañera algo atrevida decidió cargarlo haciéndole un comentario irónico sobre el punto, aprovechando que al día siguiente había huelga.

-Parece que va a haber paro…, - le dijo con malicia y guiñando un ojo a toda la clase.
A lo que el profe replico rápido:
-No creo, para mí son bolas que se corren.

Los autores de las ilustraciones son Flax (Lino Palacio) y Quino (Joaquín Lavado). En la primera están Balbín, Perón y Frondizi.
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lunes, 21 de abril de 2014

Perfume francés

  
Aunque originarios de Egipto, en nuestra imaginación los perfumes están asociados a Francia y en particular a París. Hay sobradas razones para esto: la industria francesa de aromas y fragancias tiene varios cientos de años consolidando la exquisitez de sus productos.

Muchas de las marcas consagradas hacen referencia a París en su nombre:
Paris, que salió al mercado en 1983, y Parisienne, más reciente, ambos de Yves Saint Laurent.
Paris Hilton, la heredera de la cadena hotelera tiene su propia fragancia en el mercado desde hace un par de años.
Soir de Paris, de Bourjois, creada en 1928
Rococco à la Parisienne, creada en 1887 por la casa Guerlain, quizás la más antigua con nombre alusivo.





Otras hacen referencia a lugares emblemáticos de París o llevan como nombre la dirección de la boutique que las fabrica:
24 Faubourg, de la casa Hermès, situada en el 24 de la ahora calle emblema de la alta costura: Rue du Faubourg Saint-Honoré.
31 Rue Cambon, de Chanel, es la dirección de la principal boutique de la firma.
Jardins de Bagatelle, creada por la casa Guerlain en 1983, lleva ese nombre como homenaje a los jardines de un castillo del Bois de Boulogne.
Champs-Élysées, de 1996, por la famosa avenida parisina donde en el Nº 68  tiene su sede la Maison Guerlain.
 

Y ya que estamos con la casa Guerlain, en 1933 le encargaron que creara una fragancia para celebrar la creación de la compañía de aviación comercial Air France (una fusión en una sola línea de bandera de las cuatro principales compañías francesas de ese momento).
Jacques Guerlain -perfumista y gran lector- era amigo personal del piloto y escritor Antoine de Saint Exupery que acababa de sacar Vuelo nocturno, novela donde narraba su experiencia como piloto de Aéropostale y de Aeroposta Argentina en los cielos de la Patagonia entre 1929 y 1931. De allí salieron la inspiración y el nombre de la que fue por mucho tiempo una de las fragancias más emblemáticas de Guerlain: Vol de Nuit.

Como correspondía a su época, la puso en un precioso frasco de diseño art-deco donde podemos adivinar las hélices que equipaban a los aviones de entonces. Jacques decía que su idea era que la fragancia se pudiera leer con tanta emoción como la que provocaba el aroma que emanaba de la novela.

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jueves, 17 de abril de 2014

Seis tristes tigres - Títulos repetidos 7


Allá por junio de 2012 salió la última entrega de esta serie, la Nº 6, que dio lugar a jugosos comentarios. Hoy la retomamos gracias a una colaboración del escritor Osvaldo Gallone que ha tenido la amabilidad de mandarme esta “carambola a tres bandas” con un comentario que agregaré al pié.
En esta ocasión los títulos repetidos son:

Tres tristes tigres, 1967, obra de teatro de Alejandro Sievking
Tres tristes tigres, 1968, película del director Raúl Ruiz
Tres tristes tigres, 1967, novela de Guillermo Cabrera Infante

Alejandro Sievking (1934), dramaturgo y director de larga trayectoria. Emigró luego del golpe de Pinochet y del asesinato de su amigo Víctor Jara, de quien era compañero de estudios, y volvió a radicarse en Chile en 1984.
Su Tres tristes tigres es una obra de teatro costumbrista, una versión chilena de la picaresca española (rayando el esperpento) con tres buscavidas que hacen lo que pueden para sobrevivir en un Santiago hostil.
Tito -un provinciano que anda a los tirones- trabaja para Sergio, -vendedor de autos que desviste un santo para vestir a otro-,  y le presenta a Amanda, una actriz de cabaret, estriptisera, que lo cree un tipo con dinero. Los tres muestran sus miserias en la dura lucha por sobrevivir.

El cineasta chileno Raúl Ruiz hace, en 1968, una adaptación cinematográfica con el mismo título: Tres tristes tigres, con las actuaciones de Shenda Román, Nelson Villagra y Luis Alarcón. La película se presenta con gran repercusión de la crítica en el Festival de Locarno de 1969. A partir de allí se convierte en película de culto y en, para la mayoría de los críticos cinematográficos chilenos, "la mejor película de la historia del cine chileno.”


La Tres tristes tigres de Guillermo Cabrera Infante (1929-2005) fue publicada en 1967, en España, luego de un primer intento prohibido y censurado por la dictadura franquista. Una versión previa de la novela: Vista del amanecer en el trópico había obtenido el Premio Biblioteca Breve 1964, de Seix Barral.
Por su experimentación con el lenguaje y la ruptura de las formas consagradas está considerada como la novela más innovadora del boom latinoamericano. Es una recreación nostálgica de los tiempos en que La Habana era el lugar de la diversión, la vida nocturna, los cabarets y el prostíbulo de norteamericanos adinerados a la vez que un “museo del habla cubana y un coro de sus ancestros".
"Tres amigos cubanos (que, en realidad, son cuatro, como los mosqueteros)  vagan por La Habana y son una mezcla de pícaros y marginales."



Osvaldo Gallone agrega en su nota:
“Notable, ¿no?, especialmente porque me parece que no hay la más mínima posibilidad de plagio o influencia: Cabrera exiliado en España, Raúl Ruiz y Sieveking en Chile, no se conocen entre ellos, no hay internet ni correo electrónico, y los tres trabajan un tema similar al que le ponen exactamente el mismo título.”
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jueves, 10 de abril de 2014

Con el mismo cuento 21 – Horace Mc Coy y Ricardo Monti

Concursos de baile


Las obras de hoy tienen el mismo escenario: los concursos de resistencia bailando en público que se popularizaron hacia 1930. La primera es una novela y la segunda una obra de teatro.

¿Acaso no matan a los caballos? – novela de Horace Mc Coy, 1935
Marathon – texto teatral de Ricardo Monti, 1980

La novela de Mc Coy transcurre en Los Ángeles, en los años de la Gran Depresión. Gloria y Robert llegan, escapando de la crisis, con la ilusión de trabajar en el cine. Sin suerte y muertos de hambre deciden presentarse a un concurso de baile y resistencia con un premio de mil dólares a los finalistas. Una a una las parejas se van eliminando por agotamiento y el premio aparece cada vez más lejano, pero al menos tienen comida y alojamiento.
Los participantes inician un descenso a los infiernos: deben bailar sin detenerse, duermen parados unos pocos minutos y son sometidos a pruebas brutales o ridículas para satisfacción del público que asiste al espectáculo. La diversión está asegurada mientras mayor es el dolor ajeno. Los primeros reality shows hacían su presentación pública (si obviamos el Circo Romano, los quemados vivos en la Inquisición, la guillotina, etc., etc.)
La novela metaforiza a la brutal sociedad capitalista de la época que cosifica a las personas y se regodea con someterlas y hacerlas objeto de las más bajas pasiones.
Sin esperanza para ambos Robert toma una decisión trascendente por la que es condenado. La novela comienza con la lectura de esa condena y luego la historia se desarrolla como un cinematográfico flash-back.

 
Fue llevada al cine con Jane Fonda y Michael Sarrazine como protagonistas, con el nombre de: Baile de ilusiones (en España Danzad, danzad malditos) (They shoot horses, don’t they?), EEUU, 1969, dirección de Sidney Pollack, 120 min. 

 
La obra de teatro está ambientada en la Argentina de 1932.
Cinco parejas participan en un concurso de baile mientras un animador dirige y sostiene el espectáculo con la ayuda de un guardaespaldas que acicatea y castiga agresivamente a los infractores de reglas que se modifican a conveniencia del espectáculo. Son las finalistas a un indefinido premio, otras han caído y abandonado con anterioridad.
Los participantes son humillados, pueden irse pero no lo hacen. Hay algo más que la violencia impulsando a los competidores a seguir “en el baile”: las miserias y pequeñeces a las que nos resulta muy difícil renunciar a nosotros, los miembros de la clase media (o simplemente a los humanos.)
Eso es lo mejor de la obra; lo más flojo a mi modo de ver es que toca demasiados temas (tiene 21 escenas) y fuerza la introducción de “supuestos mitos fundantes argentinos” como posible origen de todos nuestros males. Allí pierde universalidad y quiere abarcar más cosas de las que puede una obra de teatro. Como dice el animador al final: “Señores, si no fuera ridículo, esto sería una tragedia. ¡Y sigue el baile, damas y caballeros, sigue el baile!


Marathón se presentó en el Teatro Payró en 1980 con dirección de Jaime Kogan y se repuso en varias ocasiones, la última en el teatro Cervantes, en 2010 con dirección de Villanueva Cosse. El hallazgo de la similitud entre los dos textos es mérito de Hugo Paredero que la comentó hace unos años en su programa de Radio Nacional.

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