sábado, 2 de septiembre de 2023

¿Cosa seria la poesía?

 



Dedicada a Jackie Couriel, obstinada defensora de la poesía y de las poetas.

Lo que sigue es un “guiso mestizo” hecho con todos los ingredientes que veo a mano, y en especial con partes robadas a Víctor Hurtado Oviedo de sus Otras disquisiciones, al Romancero y a alguna selección de poesías de Andrés Amorós.


Ante Federico García Lorca, cierto amigo recitaba versos de Rubén Darío y llegó a este: “Que púberes canéforas te ofrenden el acanto”.

-De todo eso, solo he entendido el ‘que’ – replicó García Lorca.

¡Pobre Rubén, jugando de griego! ...tras haber entrevisto nenúfares y cisnes nórdicos en el hirviente lago de Nicaragua, volvió para morir en León… García Lorca no lo entiende, y nosotros tampoco.

Celeste pintura negra. El venezolano Andrés Eloy Blanco (1896-1955) alcanzó lo más difícil de la poesía culta: ser popular *. No se lo propuso (quiso ser bellamente difícil: modernista), pero lo logró tal vez porque su vida se cruzó con las ilusiones frustradas de su pueblo.

Manuel Álvarez (Maciste) puso música a un poema que se canta como Angelitos negros. (1976; baquiné es un funeral africano para niños). Esto es ser popular.


V.H.O. Otras disquisiciones, págs. 243 y 254, Lápix Editores.


* Además es autor de la maravillosa Coplas del amor viajero a la que pertenecen estos versos:


No sé si me olvidarás

ni si es amor este miedo;

yo solo sé que te vas,

yo solo sé que me quedo.


Y que inspiró a Nicolás Guillén para homenajearla en su Glosa, que comienza así:


Como la espuma sutil
con que el mar muere deshecho,
cuando roto el verde pecho
se desangra en el cantil,
no servido, sí servil,
sirvo a tu orgullo no más,
y aunque la muerte me das,
ya me ganes o me pierdas,
sin saber que me recuerdas
no sé si me olvidarás.


Para concluir va este Soneto, del que dice Andrés Amorós: Este soneto abarca una anécdota muy concreta…: usando un refrán de base religiosa, en Dios y en hora buena, sale en busca de un encuentro erótico pagado.

...El poema culmina en una enumeración de verbos, en tercera y en primera persona, verdaderamente brillante, y en una proclamación de la satisfacción erótica que rompe muchos tópicos sobre nuestro Siglo de Oro.


Esta mañana, en Dios y en hora buena,

salí de casa y víneme al mercado;

vi un ojo negro, al parecer, rasgado,

blanca la frente y rubia la melena.


Llegué y le dije: “Gloria de mi pena,

muerto me tiene vivo tu cuidado.

Vuélveme el alma, pues me la has robado

con ese encanto de áspid o sirena”.


Pasó, pasé; miró, miré; vio, vila;

dio muestras de querer, hice otro tanto;

guiñó, guiñé; tosió, tosí; seguíla;


fuese a su casa y, sin quitarse el manto,

alzó, llegué, toqué, besé , cubrila…

dejé el dinero y fuime, como un santo.


El autor: Fray Damián Cornejo (1629-1717), profesor de la Universidad de Alcalá de Henares y Obispo de Orense.

.lo

jueves, 24 de agosto de 2023

El funesto marzo de 1939




Los días funestos de marzo de 1939 son el marco de estos dos cuentos.

El de Borges es una reescritura de El puente sobre el Río del Búho de Ambrose Bierce, cambiando el escenario de la Guerra de Secesión por el de la Segunda Guerra Mundial. Se entiende, porque esta guerra ni siquiera había terminado y él había tomado una clara posición que refleja en su cuento.

El de Hrabal describe esos mismos días sombríos con su estilo ingenuo, nostálgico y mordaz. Empiezan los “traslados” de los judíos a la vez que el maestro lleva a sus alumnos a ver el comunicado del jefe del ejército de ocupación, el general Blaskowitz, y les señala con lápiz rojo las faltas de ortografía.


El milagro secreto, 1943, cuento de Jorge Luis Borges (1899-1986)

Armagedon, 1979, cuento de Bohumil Hrabal (1914-1997)


Fragmento inicial de El Milagro secreto

La noche del catorce de marzo de 1939, en un departamento de la Zeltnergasse de Praga, Jaromir Hladík, autor de la inconclusa tragedia Los enemigos, de una Vindicación de la eternidad y de un examen de las indirectas fuentes judías de Jakob Boehme, soñó con un largo ajedrez. No lo disputaban dos individuos sino dos familias ilustres; la partida había sido entablada hace muchos siglos; nadie era capaz de nombrar el olvidado premio, pero se murmuraba que era enorme y quizá infinito; las piezas y el tablero estaban en una torre secreta; Jaromir (en el sueño) era el primogénito de una de las familias hostiles; en los relojes resonaba la hora de la impostergable jugada; el soñador corría por las arenas de un desierto lluvioso y no lograba recordar las figuras ni las leyes del ajedrez. En ese punto, se despertó. Cesaron los estruendos de la lluvia y de los terribles relojes. Un ruido acompasado y unánime, cortado por algunas voces de mando, subía de la Zeltnergasse. Era el amanecer, las blindadas vanguardias del Tercer Reich entraban en Praga.


Fragmento de Armagedón

...Cuando los alemanes llegaron con sus tropas, el señor Armagedón estaba eufórico. Pensaba y también proclamaba por las aldeas que el Reich era el ejército contra el cual la armada celestial pelearía bajo las órdenes del arcángel Gabriel y, luego de vencer en esa última batalla, llegaría una duradera paz mundial.

Vi que así como… las faltas ortográficas del general Blaskowitz, los alemanes seguían teniendo esos mismos errores, descubrí una falta ortográfica en el diario referente a Polonia, luego a Francia y también a Bélgica, siempre esas faltas ortográficas que los alemanes cometen con las naciones y la gente, esos errores que no pueden dejar de cometer.

...



El milagro secreto se publicó primero en la Revista Sur, en 1943,y luego en Ficciones en 1944. Se puede leer completo acá:

https://www.ingenieria.unam.mx/dcsyhfi/material_didactico/Literatura_Hispanoamericana_Contemporanea/Autores_B/BORGES/secreto.pdf


Armagedón es uno de los relatos de Una hermosa tristeza, publicado en Checoeslovaquia en 1979 y en la República Argentina en 2023, por PINKA Editora, Buenos Aires, con traducción de Juan Pablo Bertazza.

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domingo, 20 de agosto de 2023

La camisa

La importancia de la camisa



La camisa del hombre feliz, cuento de León Tolstoi (1828-1910)


Una hermosa tristeza, 1979, Bohumil Hrabal (1914-1997)


Hacia 1954 la marca de camisas TAHITI* inundaba la prensa gráfica con publicidades de sus camisas, que vestía un muñeco sonriente y tropical, con sombrero de paja.

Su lema: “Tahiti, la camisa del hombre feliz.” Cada vez que se le aparecía en alguna revista yo escuchaba a mi padre decir: “Pero si el hombre feliz no usaba camisa.”

Fue muchos años más tarde que encontré el breve cuento de Tolstoi y entendí a qué se refería.


La semana pasada recordé aquel episodio al encontrarme con El trébol rojo, uno de los relatos reunidos en Una hermosa tristeza.

Aquí aparecen las camisas milagrosas que confecciona el vecino Milan Hendrych y que dan mágica protección y buena suerte a todos los que las usan. Uno de los beneficiados es el párroco Spurný que seduce con su voz y la Historia Sagrada a todos los chicos de la escuela. Y no sólo a los chicos, no hay señora o señorita en la comarca que no caiga rendida ante este Casanova checo. Entre ellas las chicas de la familia Safârík, campesinas a las que ayuda a recoger heno y a las cocineras de la parroquia.

Transcribo a continuación, un párrafo para que tengan una muestra de su escritura y de la eficaz protección de esas camisas.

...

Y la campesina tomó las riendas y condujo hasta el último montón y el carro empezó a sacudirse y yo miraba desde arriba, desde lo alto del puente, cómo el señor párroco se lanzaba arriba de la joven sobre el trébol, estaba acostado sobre esa joven cubierta de flores de trébol rojo, y de repente él inclinó su cabeza llena de flores rojas y la besó durante tanto tiempo que ella puso las manos detrás de la nuca de él y el carro traqueteaba, los caballos se esforzaban, la piel se les arrugaba sobre sus robustas piernas pero el señor párroco estaba estaba acostado sobre la joven y la besaba, ella tenía las piernas abiertas y miraba al cielo.

...los dos, con la cara y el pelo cubiertos de las flores rojas del trébol, besándose largo y tendido, tal vez desmayados. Pero yo sabía que al señor párroco nada podía pasarle, porque había comprado esa camisa blanca de la firma Milan Hendrych en la calle Palacký 156.



Pueden leer el breve cuento de Tolstoi en este enlace:

https://www.orientacionandujar.es/wp-content/uploads/2014/07/CUENTO-INFANTIL-LA-CAMISA-DEL-HOMBRE-FELIZ.pdf


Una hermosa tristeza, de Bohumil Hrabal, 1a edición, Buenos Aires, Pinka Editora, 2023, con traducción de Juan Pablo Bertazza




*Las islas de la Polinesia estaban de moda porque en ella se hacían ensayos de bombas atómicas. ¿Recuerdan el atolón BIKINI, con cuyo nombre bautizaron una simpática prenda, hasta lograr invisibilizar las explosiones nucleares?

Los norteamericanos hacían allí sus ensayos atómicos entre 1946 y 1960 (unas 100 bombas, una de ellas 1000 veces más potente que la que usaron para destruir Hiroshima. Luego siguieron los franceses, que detonaron otras 200 más entre 1960 y 1975 en Muroroa.)

Pero no se intranquilicen con estos datos apocalípticos, todas estas atrocidades están hechas para esparcir la paz y la libertad por todo el mundo…

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martes, 4 de julio de 2023

Francesas asesinas o Anomalías francesas

 


Resulta llamativo que en tiempos en que una cantidad importante de asesinatos han podido ser calificados como feminicidios en América y Europa, en Francia haya una apreciable cantidad de obras, muy exitosas, protagonizadas por mujeres asesinas.

Acá va un primer listado de las que me parecen podrían conectarse/relacionarse. Hay obras de teatro y novelas que luego fueron llevadas al cine, incluso más de una vez.

 

·       Las criadas (Les Bonnes), 1947, obra de teatro de Jean Genet (1910-1986)

·       La que no existía (Celle qui n'était plus), 1952, novela de Boileau-Narcejac. En cine se llamó Las diabólicas, 1955, dirigida por Henri-Georges Clouzot, con Simone Signoret y Vera Clouzot.

·       Un juicio de piedra, 1977, novela de Ruth Rendell (1930-2015). Dos veces llevada al cine, en 1986 como The housekeeper con Rita Tunshingham y en 1995, como La ceremonia, dirigida por Claude Chabrol, con Isabel Hupert y Sandrine Bonaire

·       Viviane Élisabeth Fauville, 2012, novela de Julia Deck (1974).

·     Chanson duce, 2016, novela de Leila Slimani (1981). En el cine: La niñera perfecta, 2019, película dirigida por Lucie Borleteau.

 

Llegado a este punto recuerdo una muletilla que usaba un amigo cuando intentaba correlacionar cosas que no parecían tener mucho en común: “¿Qué tendrá que ver Napoleón con Francia?”

Pero la pregunta es si es posible que Francia, que ha tenido a Simone de Beauvoir, a Antoinette Fouque, a Yourcenar, a Duras entre otras; puede no superar o derrumbar el lastre cultural de tan fuerte patriarcado (que coquetea tan abiertamente todavía) como para que esto suceda.

¿Tantas cabezas tendrá esta hidra en un país que quiere ser considerado un faro de la cultura y pretende señalarnos “el camino recto”?

¿O la violencia machista está tan naturalizada que puede pasearse muy oronda delante de nuestros ojos sin ser vista?

¿O será otra “anomalía francesa” como la que señalaba Octavio Paz con relación a los postulados de la Revolución?

 

 

Gracias a Marcos (@ el algoritmo viviente) del video club Black Jack, de Malabia y Guatemala – CABA, que me indicó otra película y novela con un tema similar (que antes pasaban por films noir o policiales noir) para agregar al listado: La dama de honor, película del 2004 con dir. de Claude Chabrol, adaptación de una novela de1989, de Ruth Rendell, con el mismo título.


Gracias a Susana P., lectora atenta que no está de acuerdo con el planteo pero arrimó otra perla para este collar: Carmen, 1847, novela ( y después ópera) de Próspero Mérrimée (1803-1870).

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lunes, 3 de abril de 2023

Bloody Mary




El nombre del famoso cocktail, de color rojo por tener al tomate entre sus ingredientes, hace referencia a María I de Inglaterra.

Hija de Enrique VIII, reinó desde 1553 a 1558 y desató una feroz represión contra los opositores a su intento de restaurar el catolicismo, en cuyo nombre condenó a morir en la hoguera a varios centenares de “herejes”.

Por esos menesteres fue apodada así: María, la sangrienta.

Irónica paradoja dado que, la muy beata, hacía quemar a sus víctimas para que murieran sin derramar sangre, la que le producía horror y repulsión

 

Por suerte para este mundo y, especialmente para los que no comulgaban con las ideas suyas, murió en 1558, posiblemente de cáncer de ovarios.

Lo mejor que ha dejado es su nombre al cocktail, al que ahora habrá que ver con qué se lo hace, dado que el vodka ha pasado a ser sancionado como nuevo “hereje”, por ser una bebida asociada a Rusia, fuente actual de todos los males de este mundo.

¡Hic!


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jueves, 23 de marzo de 2023

Para que los gorriones vengan




Los hermanos Karamázov, novela (1880) de Fiódor Dostoyevski, (1821-1881)

Relatos, textos y cuentos de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, (1896-1957), recopilación póstuma por Gioacchino Lanza Tomasi y Nicoletta Polo.

Para que los gorriones vuelvan, canción (1995) de Alejandro del Prado

De su disco Yo vengo de otro siglo, Acqua Records, 2008.

Hermanos, poema de Susana Terreno, de su libro Geografía del Tiempo, Quo Vadis Ediciones, 2011.

 

Hay frases que pertenecen a todos porque se han ido incorporando, con el tiempo y las generaciones, hasta estar en nosotros, en nuestra mente y en nuestros corazones. Podríamos decir que nos constituyen.

Una de ellas es esta: “Siempre pondré pan en la vereda para que los gorriones vuelvan”.

 

La primera vez que resonó para mi fue al leerla en Hermanos, tuve la sensación de que ya la había escuchado sin saber bien dónde. Tiempo después la recordé escuchando a Alejandro del Prado: seguía siendo hermosa y seguía resonando.

Más tarde, buscando un cuento, La Sirena, uno de los pocos que escribió di Lampedusa, al que recordamos por su única novela, El Gatopardo -recién editado y reconocido después de su muerte-, di con ella. ¡Era de Dostoyevski!

Tuve la suerte de encontrarla en una amorosa recopilación (por su primo lejano) de sus Recuerdos de infancia que traía el buscado cuento. 

El primo la puntualiza textualmente: "escribir los recuerdos de infancia, juventud y madurez fue para el escritor una búsqueda de las cosas que formaron su paraíso perdido" y entre ellas destaca a las lecturas de Stendhal y la de Los hermanos Karamázov de Dostoyevski de quien transcribe textualmente la dichosa frase: al final, Aliosha desmenuza una costra de pan sobre la tumba del difunto Iliusha, a su pedido “…para que los gorriones vuelvan sobre ella: sentiré que han venido y estaré contento por no estar solo”.

 

 

 

Si desean leer La Sirena, les adelanto que no van a encontrar la frase en el cuento, Pero está su profundo significado. Y, no dudo, lo van a disfrutar. Y no se imaginan lo que le decía la esposa a Lampedusa acerca del cuento: “¿Alguna vez pensaste cómo se hace el amor con una sirena?

 

En este enlace pueden leerlo, acá se llama Lighea, pero es el mismo.

http://www.materialdelectura.unam.mx/images/stories/pdf5/guiseppe-tomasi-de-lampedusa-25.pdf

 

Aquí otra versión, donde se llama El profesor y la sirena.

https://ciervoblanco.club/el-profesor-y-la-sirena-de-giuseppe-tomasi-di-lampedusa/

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miércoles, 1 de marzo de 2023

Diezmo Teatral (Alternativa)


 


La venta de entradas para espectáculos ha dado lugar a lo largo de la historia a negocios “non sanctos” y su usufructo por organizaciones para financiar sus actividades. Con la aplicación de “sistemas computados” la situación se ha agravado.

Como ejemplo la directiva de Boca Juniors (cuando era Presidente del club ya se imaginan quién...) había derivado ese negocio a parte de la barra brava y de ese modo, las plateas a precios oficiales desaparecían al minuto de habilitarse la venta por internet y luego eran revendidas por la red, Mercado Libre, etc.; o entregadas a Agencias de Viaje que las incluían en paquetes ofrecidos a turistas. Por supuesto que su valor, se multiplicaba por 10 o más, dependiendo del interés del partido y generaba una cifra muy importante de dinero en negro que financiaba diversas actividades, burlaba los controles de recaudaciones y el pago de impuestos.


Ahora han aparecido Sistemas de ventas on-line de entradas y la actividad se ha concentrado en pocas manos. En el caso de los amantes del teatro, en la ciudad de Buenos Aires y las principales plazas del país, el tema está casi monopolizado por Alternativa Teatral, que ha fijado el pago de sus servicios en el 10% (el viejo y conocido diezmo) del valor de las entradas.

He tenido oportunidad de comprar entradas on-line para teatros en diversos países y teatros y siempre los costos de estas “comisiones” han sido menores. En España, Francia y Portugal, hay compañías que prestan el servicio por el 5, el 2 y hasta el 1%.

Las hay también que cobran una cifra fija, como parece lógico que debiera ser, dado que el trabajo es el mismo cualquiera sea la entrada a generar. (Supongo que esto del porcentaje está inspirado en los honorarios -inexplicables- que se fijan los escribanos).

 

Para reforzar el tinte teatral a la entrada, me permitiré recomendar aquí la lectura de un cuento de Isaac Bábel: Di Grasso.

Pertenece a los Cuentos de Odesa donde se ocupa de narrar el ambiente picaresco, gansteril y el desarrollo de las organizaciones mafiosas de los judíos ucranianos en tiempos anteriores a la Revolución.

“Babel amaba estos personajes, esa mafia denodada cuyas claves y lemas estaban a su alcance; una fauna cuyo lenguaje y cuyos motivos comprendía; de acuerdo con una mecánica conocida, entre más extremada era su asociabilidad más notorio y enfático su judaísmo, como sucede en todas las mafias.”, dice Hernando Valencia en el prólogo.

En el medio de una demostración de amor al teatro el autor inserta, como al pasar, el tema del “pequeño negocio” que un mafioso de cabotaje había armado alrededor de la compra y reventa de las entradas.

 

Se lo puede leer acá:

https://ciudadseva.com/texto/di-grasso/

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domingo, 26 de febrero de 2023

Fraudes y engaños “científicos o técnicos”

 


Tenemos una tendencia natural a creer cualquier cosa que se nos presente escrita o filmada. Recuerdo a un viejo italiano que reproducía cualquier noticia que se cruzaba en su camino por insensata que fuera y ante la pregunta acerca de dónde había sacado eso, contestaba: “Está encima del diario”.

Las razones para que esto suceda son múltiples, van desde nuestro deseo de que las cosas sean como las fantaseamos hasta el hecho de que la realidad es dura y quisiéramos que todo suceda a nuestro antojo.

Como contraparte hay una pléyade de personas, instituciones y hasta estados que aprovechan esto por simple codicia, ambición desmedida, megalomanía o abuso de poder para medrar con ellos y lograr prestigio, ascenso social o simplemente concretar fraudes, negocios, beneficiarse económicamente o apropiarse de bienes, países y hasta llegar a declarar guerras.

 

Entre los grandes fraudes científicos sobresalen los de las máquinas de movimiento continuo; el de Richter que nos “vendió” su falso know-how de un reactor nuclear de fusión controlada y el del paleontólogo inglés que “descubrió” un falso antecesor de los humanos en el que estuvieron parcialmente involucrados el Perito Moreno y el jesuita Teillhard de Chardin. Entre sus redes cayeron Pedro I de Rusia, Perón, la Royal Academy, Napoleón y podríamos seguir.

Matías Alinovi, los describe con detalle y rigor en su libro: Historia universal de la infamia científica, 2009, Siglo XXI Editores.

 

Grandes fraudes han sido también la declaración de la Guerra a Irak por parte de los EEUU con el pretexto de que “tenía armas de destrucción masiva”, que nunca encontró aunque arrasó el país y la entrega del premio Nobel de la Paz 1973 a Henry Kissinger, autor ideológico del golpe y asesinato contra Salvador Allende.

 

Hay otros fraudes más pequeños pero que tienen la misma estructura y hasta pueden presentar aspectos humorísticos. Entre estos, mis preferidos están: la Máquina de hacer llover de Baigorrí Velar y la Máquina de café parlante de Castagno.

 

El Ingeniero Juan Baigorrí Velar andaba de aquí para allá con una máquina que “provocaba” lluvias buscando incautos o lugares con sequías prolongadas. Nunca se pudo ver ni analizar la máquina… “Para evitar que cayera en manos de otras potencias…!” En 1939 cayó un buen chaparrón sobre Buenos Aires y algún pasquín en complicidad con él se lo atribuyó. Cosas veredes Sancho…

Convengamos que hubiera sido muy lindo que funcionara.

 

El “invento” de Castagno, en los 2000, estudiante de una secundaria técnica de Las Varillas, Provincia de Córdoba, fue en realidad un estratagema del adolescente para seguir becado por la Municipalidad y continuar sus estudios en la UTN de Córdoba. Pero la cosa se fue de madre, el engaño interesó al Intendente y al ex Gobernador José Manuel de la Sota, lo pasearon por la ciudad en una autobomba y le consiguieron una beca para ir a estudiar a Japón 2 años. Superado por los acontecimientos simuló un robo de su “invento”, en el Aeropuerto de San Pablo -1ª escala del viaje a Japón- por un grupo de mafiosos japoneses que ¡le exigían “la clave” de su invención!

Si, ahora puede parecer increíble, pero se ve que el fernet y los medios de comunicación pueden ser una combinación letal.

La historia dio para que el director Pablo Checci hiciera un documental: La invención de Castagno y además demostró que se puede volver del ridículo, dado que De la Sota siguió como gobernador y fue reelecto para el período siguiente.

 


Acá dejamos por hoy. ¡Que el próximo engaño los haga muy felices!

Propongo algunos temas:

Un spot de Larreta prometiendo educación para todos y la construcción de 200 jardines maternales en sus primeros 100 días de gobierno.

Otro de Alberto diciendo que si es reelegido indultará a Milagro Sala para Navidad.

Otro de Morales diciendo que si es elegido instalará una Nueva Corte Suprema impoluta.

Y para finalizar, uno de Zulemita, prometiendo concretar el proyecto de un artefacto que se eleve hasta la estratósfera y llegue a Japón en 2 horas, mientras nos asegura que “el papi” le dejó los planos.

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domingo, 15 de enero de 2023

Con el mismo cuento 71 - Cortázar, Dante, Bábel, Woody Allen

 El relato repetido



Continuidad de los parques, 1964, cuento de Julio Cortázar (1914-1984)

Divina Comedia, 1309, novela de Dante Alighieri, (1265-1321).

Guy de Maupassant, 1932, cuento de Isaac Bábel, (1894-1939).

La Rosa púrpura de El Cairo, 1985, película, Dir. Woody Allen (1935)

 

El tema común de las obras reunidas hoy no es un tema sino una técnica muy usada en todas las artes consistente en mostrar una trama central conocida y, paralelamente, desarrollar otra similar a la anterior. Es una delicia ver como cada autor entreteje una narración con la suya, lo que termina resultando una construcción independiente y con vida propia. Es lo que se llama metaficción*.


 

El cuento de Cortázar es un concentrado de la técnica a que nos referimos. En el corto espacio de una carilla hace una obra maestra donde no sobra ni falta una sola palabra.

 

Ricardo San Vicente, traductor de Bábel, dice que este afirmaba que la realidad imita a la ficción. Creo que allí está el secreto de la mágica receta. Sólo falta agregarle forma, talento, imaginación y destreza técnica para convertirla en una obra de arte redonda, brillante y eterna.

Lo cierto es que, si está bien lograda, produce placer y delicia al mirarla, escucharla, leerla y, por qué no, tratar de repetir la operación y ver si se puede obtener algún resultado.

 

En este sentido es ejemplar la lectura de los versos 125 al 141 del Canto V del Infierno donde la “pecadora” Francesca cuenta cómo fue que dio lugar a su pasión con Paolo (su cuñado): la culpa la tuvo la lectura del libro donde Sir Lancelot besa apasionadamente a Ginebra (esposa del Rey Arturo) que, justamente, ella y su amante estaban leyendo ese día y entusiasmados… dejaron la lectura para dedicarse a otros placeres.

 


Algo parecido hace Bábel, mejor dicho, su narrador y protagonista (que suponemos tan próximo a él), en su cuento algo autobiográfico Guy de Maupassant. Va mechando partes de cuentos de su admirado autor francés hasta tener un encuentro amoroso con su interlocutora, como el que logra el personaje del cuento de su admirado modelo con la suya.

 

Woody Allen utiliza muy a menudo esto en sus películas y cuentos. Una de las más conocidas es La Rosa púrpura de El Cairo (1985) donde el protagonista de la proyección atraviesa la pantalla para encontrarse con su admiradora. También está en Poderosa Afrodita (1995), en la que hay un paralelo con la tragedia griega y una desopilante escena filmada en el anfiteatro de Taormina. Mas notorio aún es en su cuento El episodio Kugelmass, donde el protagonista es enviado al interior de una novela de su elección -Madame Bovary, en este caso-. Los lectores encuentran, sorprendidos, este “nuevo y desconocido” personaje en medio de la novela justo cuando las cosas se empiezan a complicar.

 

Hay piezas musicales, pinturas y esculturas donde podemos encontrar el procedimiento, pero dejemos eso en manos de los lectores.

¡Que esas indagaciones o cualquier otro modo en que usen el tópico les procuren momentos gratos y merecidas satisfacciones!

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*En estos dos enlaces se analiza la metaficción

http://tallerliterariodespertares.blogspot.com/2015/11/279-metaficcion.html

https://cvc.cervantes.es/literatura/aih/pdf/15/aih_15_3_058.pdf

 

Los cuentos se pueden leer en estos enlaces:

http://www.iesxunqueira1.com/maupassant/Documentos/Guy_Babel.pdf

https://www.ucm.es/data/cont/docs/119-2014-02-19-Cortazar.ContinuidadDeLosParques.pdf

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domingo, 8 de enero de 2023

Con el mismo cuento 70 – John Fante y J. D. Salinger

 Ambición y angustia de los adolescentes*


 

El cazador oculto o El guardián entre el centeno, 1951, novela de Jerome D. Salinger, (1919-2010).

Camino de Los Ángeles, (escrita en 1936)1985, novela de John Fante, (1909-1983).


 

*El título es de un libro de Aníbal Ponce, de 1936.

El tema central compartido es el de un adolescente en busca de sí mismo y de un lugar en el mundo.

La excepcional novela de Salinger ha sido muchas veces alabada y resaltada por su originalidad de la escritura en primera persona además de dar voz a la adolescencia con sus inseguridades, angustias y esa avidez por encontrar un lugar entre la dispersión y la incertidumbre.

John Fante alcanzó su reconocimiento como escritor después de su muerte. En vida fue un prolífico guionista de Hollywood, de bajo perfil, hijo de inmigrantes italianos.

Escribió unas pocas novelas, cuatro de las cuales tienen como protagonista a Arturo Bandini, un alter ego del autor. Camino…, escrita en 1936, no logró difusión masiva hasta después de su muerte (se editó en 1985), las otras se editaron en 1938, 1939 y 1982.

Si bien fue editada en 1985 es llamativa la familiaridad de ambas: empezando por la mentada primera persona y siguiendo por las vicisitudes de los protagonistas adolescentes, -uno hijo de la Gran Depresión y el otro de la post Segunda Guerra Mundial-, el de Fante empeñado en ser escritor.

Sus lecturas producen deleite. Al finalizar Camino de Los Ángeles nos queda la impresión de haber dado con el eslabón perdido de una cadena que enlaza a muchos grandes escritores norteamericanos: Carson Mc Cullers, Caldwell, Steimbeck, Anderson, Oates, Salinger…

Me quedará para siempre la duda de si Salinger conocía o no el manuscrito de Fante o las otras que se editaron en 1938 y 1939.



No tiene importancia, las dos son obras maestras y, como dice mi irónico amigo Héctor Kohn: “Estuve viendo Los Persas de Esquilo. ¿Querés creer que el tipo tomó del Hamlet de Shakespeare la idea de traer al Fantasma del Padre a un rol casi protagónico?

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