martes, 4 de julio de 2023

Francesas asesinas o Anomalías francesas

 


Resulta llamativo que en tiempos en que una cantidad importante de asesinatos han podido ser calificados como feminicidios en América y Europa, en Francia haya una apreciable cantidad de obras, muy exitosas, protagonizadas por mujeres asesinas.

Acá va un primer listado de las que me parecen podrían conectarse/relacionarse. Hay obras de teatro y novelas que luego fueron llevadas al cine, incluso más de una vez.

 

·       Las criadas (Les Bonnes), 1947, obra de teatro de Jean Genet (1910-1986)

·       La que no existía (Celle qui n'était plus), 1952, novela de Boileau-Narcejac. En cine se llamó Las diabólicas, 1955, dirigida por Henri-Georges Clouzot, con Simone Signoret y Vera Clouzot.

·       Un juicio de piedra, 1977, novela de Ruth Rendell (1930-2015). Dos veces llevada al cine, en 1986 como The housekeeper con Rita Tunshingham y en 1995, como La ceremonia, dirigida por Claude Chabrol, con Isabel Hupert y Sandrine Bonaire

·       Viviane Élisabeth Fauville, 2012, novela de Julia Deck (1974).

·     Chanson duce, 2016, novela de Leila Slimani (1981). En el cine: La niñera perfecta, 2019, película dirigida por Lucie Borleteau.

 

Llegado a este punto recuerdo una muletilla que usaba un amigo cuando intentaba correlacionar cosas que no parecían tener mucho en común: “¿Qué tendrá que ver Napoleón con Francia?”

Pero la pregunta es si es posible que Francia, que ha tenido a Simone de Beauvoir, a Antoinette Fouque, a Yourcenar, a Duras entre otras; puede no superar o derrumbar el lastre cultural de tan fuerte patriarcado (que coquetea tan abiertamente todavía) como para que esto suceda.

¿Tantas cabezas tendrá esta hidra en un país que quiere ser considerado un faro de la cultura y pretende señalarnos “el camino recto”?

¿O la violencia machista está tan naturalizada que puede pasearse muy oronda delante de nuestros ojos sin ser vista?

¿O será otra “anomalía francesa” como la que señalaba Octavio Paz con relación a los postulados de la Revolución?

 

 

Gracias a Marcos (@ el algoritmo viviente) del video club Black Jack, de Malabia y Guatemala – CABA, que me indicó otra película y novela con un tema similar (que antes pasaban por films noir o policiales noir) para agregar al listado: La dama de honor, película del 2004 con dir. de Claude Chabrol, adaptación de una novela de1989, de Ruth Rendell, con el mismo título.


Gracias a Susana P., lectora atenta que no está de acuerdo con el planteo pero arrimó otra perla para este collar: Carmen, 1847, novela ( y después ópera) de Próspero Mérrimée (1803-1870).

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lunes, 3 de abril de 2023

Bloody Mary




El nombre del famoso cocktail, de color rojo por tener al tomate entre sus ingredientes, hace referencia a María I de Inglaterra.

Hija de Enrique VIII, reinó desde 1553 a 1558 y desató una feroz represión contra los opositores a su intento de restaurar el catolicismo, en cuyo nombre condenó a morir en la hoguera a varios centenares de “herejes”.

Por esos menesteres fue apodada así: María, la sangrienta.

Irónica paradoja dado que, la muy beata, hacía quemar a sus víctimas para que murieran sin derramar sangre, la que le producía horror y repulsión

 

Por suerte para este mundo y, especialmente para los que no comulgaban con las ideas suyas, murió en 1558, posiblemente de cáncer de ovarios.

Lo mejor que ha dejado es su nombre al cocktail, al que ahora habrá que ver con qué se lo hace, dado que el vodka ha pasado a ser sancionado como nuevo “hereje”, por ser una bebida asociada a Rusia, fuente actual de todos los males de este mundo.

¡Hic!


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jueves, 23 de marzo de 2023

Para que los gorriones vengan




Los hermanos Karamázov, novela (1880) de Fiódor Dostoyevski, (1821-1881)

Relatos, textos y cuentos de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, (1896-1957), recopilación póstuma por Gioacchino Lanza Tomasi y Nicoletta Polo.

Para que los gorriones vuelvan, canción (1995) de Alejandro del Prado

De su disco Yo vengo de otro siglo, Acqua Records, 2008.

Hermanos, poema de Susana Terreno, de su libro Geografía del Tiempo, Quo Vadis Ediciones, 2011.

 

Hay frases que pertenecen a todos porque se han ido incorporando, con el tiempo y las generaciones, hasta estar en nosotros, en nuestra mente y en nuestros corazones. Podríamos decir que nos constituyen.

Una de ellas es esta: “Siempre pondré pan en la vereda para que los gorriones vuelvan”.

 

La primera vez que resonó para mi fue al leerla en Hermanos, tuve la sensación de que ya la había escuchado sin saber bien dónde. Tiempo después la recordé escuchando a Alejandro del Prado: seguía siendo hermosa y seguía resonando.

Más tarde, buscando un cuento, La Sirena, uno de los pocos que escribió di Lampedusa, al que recordamos por su única novela, El Gatopardo -recién editado y reconocido después de su muerte-, di con ella. ¡Era de Dostoyevski!

Tuve la suerte de encontrarla en una amorosa recopilación (por su primo lejano) de sus Recuerdos de infancia que traía el buscado cuento. 

El primo la puntualiza textualmente: "escribir los recuerdos de infancia, juventud y madurez fue para el escritor una búsqueda de las cosas que formaron su paraíso perdido" y entre ellas destaca a las lecturas de Stendhal y la de Los hermanos Karamázov de Dostoyevski de quien transcribe textualmente la dichosa frase: al final, Aliosha desmenuza una costra de pan sobre la tumba del difunto Iliusha, a su pedido “…para que los gorriones vuelvan sobre ella: sentiré que han venido y estaré contento por no estar solo”.

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Si desean leer La Sirena, les adelanto que no van a encontrar la frase en el cuento, Pero está su profundo significado. Y, no dudo, lo van a disfrutar. Y no se imaginan lo que le decía la esposa a Lampedusa acerca del cuento: “¿Alguna vez pensaste cómo se hace el amor con una sirena?

 

En este enlace pueden leerlo, acá se llama Lighea, pero es el mismo.

http://www.materialdelectura.unam.mx/images/stories/pdf5/guiseppe-tomasi-de-lampedusa-25.pdf

 

Aquí otra versión, donde se llama El profesor y la sirena.

https://ciervoblanco.club/el-profesor-y-la-sirena-de-giuseppe-tomasi-di-lampedusa/

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miércoles, 1 de marzo de 2023

Diezmo Teatral (Alternativa)


 


La venta de entradas para espectáculos ha dado lugar a lo largo de la historia a negocios “non sanctos” y su usufructo por organizaciones para financiar sus actividades. Con la aplicación de “sistemas computados” la situación se ha agravado.

Como ejemplo la directiva de Boca Juniors (cuando era Presidente del club ya se imaginan quién...) había derivado ese negocio a parte de la barra brava y de ese modo, las plateas a precios oficiales desaparecían al minuto de habilitarse la venta por internet y luego eran revendidas por la red, Mercado Libre, etc.; o entregadas a Agencias de Viaje que las incluían en paquetes ofrecidos a turistas. Por supuesto que su valor, se multiplicaba por 10 o más, dependiendo del interés del partido y generaba una cifra muy importante de dinero en negro que financiaba diversas actividades, burlaba los controles de recaudaciones y el pago de impuestos.


Ahora han aparecido Sistemas de ventas on-line de entradas y la actividad se ha concentrado en pocas manos. En el caso de los amantes del teatro, en la ciudad de Buenos Aires y las principales plazas del país, el tema está casi monopolizado por Alternativa Teatral, que ha fijado el pago de sus servicios en el 10% (el viejo y conocido diezmo) del valor de las entradas.

He tenido oportunidad de comprar entradas on-line para teatros en diversos países y teatros y siempre los costos de estas “comisiones” han sido menores. En España, Francia y Portugal, hay compañías que prestan el servicio por el 5, el 2 y hasta el 1%.

Las hay también que cobran una cifra fija, como parece lógico que debiera ser, dado que el trabajo es el mismo cualquiera sea la entrada a generar. (Supongo que esto del porcentaje está inspirado en los honorarios -inexplicables- que se fijan los escribanos).

 

Para reforzar el tinte teatral a la entrada, me permitiré recomendar aquí la lectura de un cuento de Isaac Bábel: Di Grasso.

Pertenece a los Cuentos de Odesa donde se ocupa de narrar el ambiente picaresco, gansteril y el desarrollo de las organizaciones mafiosas de los judíos ucranianos en tiempos anteriores a la Revolución.

“Babel amaba estos personajes, esa mafia denodada cuyas claves y lemas estaban a su alcance; una fauna cuyo lenguaje y cuyos motivos comprendía; de acuerdo con una mecánica conocida, entre más extremada era su asociabilidad más notorio y enfático su judaísmo, como sucede en todas las mafias.”, dice Hernando Valencia en el prólogo.

En el medio de una demostración de amor al teatro el autor inserta, como al pasar, el tema del “pequeño negocio” que un mafioso de cabotaje había armado alrededor de la compra y reventa de las entradas.

 

Se lo puede leer acá:

https://ciudadseva.com/texto/di-grasso/

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domingo, 26 de febrero de 2023

Fraudes y engaños “científicos o técnicos”

 


Tenemos una tendencia natural a creer cualquier cosa que se nos presente escrita o filmada. Recuerdo a un viejo italiano que reproducía cualquier noticia que se cruzaba en su camino por insensata que fuera y ante la pregunta acerca de dónde había sacado eso, contestaba: “Está encima del diario”.

Las razones para que esto suceda son múltiples, van desde nuestro deseo de que las cosas sean como las fantaseamos hasta el hecho de que la realidad es dura y quisiéramos que todo suceda a nuestro antojo.

Como contraparte hay una pléyade de personas, instituciones y hasta estados que aprovechan esto por simple codicia, ambición desmedida, megalomanía o abuso de poder para medrar con ellos y lograr prestigio, ascenso social o simplemente concretar fraudes, negocios, beneficiarse económicamente o apropiarse de bienes, países y hasta llegar a declarar guerras.

 

Entre los grandes fraudes científicos sobresalen los de las máquinas de movimiento continuo; el de Richter que nos “vendió” su falso know-how de un reactor nuclear de fusión controlada y el del paleontólogo inglés que “descubrió” un falso antecesor de los humanos en el que estuvieron parcialmente involucrados el Perito Moreno y el jesuita Teillhard de Chardin. Entre sus redes cayeron Pedro I de Rusia, Perón, la Royal Academy, Napoleón y podríamos seguir.

Matías Alinovi, los describe con detalle y rigor en su libro: Historia universal de la infamia científica, 2009, Siglo XXI Editores.

 

Grandes fraudes han sido también la declaración de la Guerra a Irak por parte de los EEUU con el pretexto de que “tenía armas de destrucción masiva”, que nunca encontró aunque arrasó el país y la entrega del premio Nobel de la Paz 1973 a Henry Kissinger, autor ideológico del golpe y asesinato contra Salvador Allende.

 

Hay otros fraudes más pequeños pero que tienen la misma estructura y hasta pueden presentar aspectos humorísticos. Entre estos, mis preferidos están: la Máquina de hacer llover de Baigorrí Velar y la Máquina de café parlante de Castagno.

 

El Ingeniero Juan Baigorrí Velar andaba de aquí para allá con una máquina que “provocaba” lluvias buscando incautos o lugares con sequías prolongadas. Nunca se pudo ver ni analizar la máquina… “Para evitar que cayera en manos de otras potencias…!” En 1939 cayó un buen chaparrón sobre Buenos Aires y algún pasquín en complicidad con él se lo atribuyó. Cosas veredes Sancho…

Convengamos que hubiera sido muy lindo que funcionara.

 

El “invento” de Castagno, en los 2000, estudiante de una secundaria técnica de Las Varillas, Provincia de Córdoba, fue en realidad un estratagema del adolescente para seguir becado por la Municipalidad y continuar sus estudios en la UTN de Córdoba. Pero la cosa se fue de madre, el engaño interesó al Intendente y al ex Gobernador José Manuel de la Sota, lo pasearon por la ciudad en una autobomba y le consiguieron una beca para ir a estudiar a Japón 2 años. Superado por los acontecimientos simuló un robo de su “invento”, en el Aeropuerto de San Pablo -1ª escala del viaje a Japón- por un grupo de mafiosos japoneses que ¡le exigían “la clave” de su invención!

Si, ahora puede parecer increíble, pero se ve que el fernet y los medios de comunicación pueden ser una combinación letal.

La historia dio para que el director Pablo Checci hiciera un documental: La invención de Castagno y además demostró que se puede volver del ridículo, dado que De la Sota siguió como gobernador y fue reelecto para el período siguiente.

 


Acá dejamos por hoy. ¡Que el próximo engaño los haga muy felices!

Propongo algunos temas:

Un spot de Larreta prometiendo educación para todos y la construcción de 200 jardines maternales en sus primeros 100 días de gobierno.

Otro de Alberto diciendo que si es reelegido indultará a Milagro Sala para Navidad.

Otro de Morales diciendo que si es elegido instalará una Nueva Corte Suprema impoluta.

Y para finalizar, uno de Zulemita, prometiendo concretar el proyecto de un artefacto que se eleve hasta la estratósfera y llegue a Japón en 2 horas, mientras nos asegura que “el papi” le dejó los planos.

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domingo, 15 de enero de 2023

Con el mismo cuento 71 - Cortázar, Dante, Bábel, Woody Allen

 El relato repetido



Continuidad de los parques, 1964, cuento de Julio Cortázar (1914-1984)

Divina Comedia, 1309, novela de Dante Alighieri, (1265-1321).

Guy de Maupassant, 1932, cuento de Isaac Bábel, (1894-1939).

La Rosa púrpura de El Cairo, 1985, película, Dir. Woody Allen (1935)

 

El tema común de las obras reunidas hoy no es un tema sino una técnica muy usada en todas las artes consistente en mostrar una trama central conocida y, paralelamente, desarrollar otra similar a la anterior. Es una delicia ver como cada autor entreteje una narración con la suya, lo que termina resultando una construcción independiente y con vida propia. Es lo que se llama metaficción*.


 

El cuento de Cortázar es un concentrado de la técnica a que nos referimos. En el corto espacio de una carilla hace una obra maestra donde no sobra ni falta una sola palabra.

 

Ricardo San Vicente, traductor de Bábel, dice que este afirmaba que la realidad imita a la ficción. Creo que allí está el secreto de la mágica receta. Sólo falta agregarle forma, talento, imaginación y destreza técnica para convertirla en una obra de arte redonda, brillante y eterna.

Lo cierto es que, si está bien lograda, produce placer y delicia al mirarla, escucharla, leerla y, por qué no, tratar de repetir la operación y ver si se puede obtener algún resultado.

 

En este sentido es ejemplar la lectura de los versos 125 al 141 del Canto V del Infierno donde la “pecadora” Francesca cuenta cómo fue que dio lugar a su pasión con Paolo (su cuñado): la culpa la tuvo la lectura del libro donde Sir Lancelot besa apasionadamente a Ginebra (esposa del Rey Arturo) que, justamente, ella y su amante estaban leyendo ese día y entusiasmados… dejaron la lectura para dedicarse a otros placeres.

 


Algo parecido hace Bábel, mejor dicho, su narrador y protagonista (que suponemos tan próximo a él), en su cuento algo autobiográfico Guy de Maupassant. Va mechando partes de cuentos de su admirado autor francés hasta tener un encuentro amoroso con su interlocutora, como el que logra el personaje del cuento de su admirado modelo con la suya.

 

Woody Allen utiliza muy a menudo esto en sus películas y cuentos. Una de las más conocidas es La Rosa púrpura de El Cairo (1985) donde el protagonista de la proyección atraviesa la pantalla para encontrarse con su admiradora. También está en Poderosa Afrodita (1995), en la que hay un paralelo con la tragedia griega y una desopilante escena filmada en el anfiteatro de Taormina. Mas notorio aún es en su cuento El episodio Kugelmass, donde el protagonista es enviado al interior de una novela de su elección -Madame Bovary, en este caso-. Los lectores encuentran, sorprendidos, este “nuevo y desconocido” personaje en medio de la novela justo cuando las cosas se empiezan a complicar.

 

Hay piezas musicales, pinturas y esculturas donde podemos encontrar el procedimiento, pero dejemos eso en manos de los lectores.

¡Que esas indagaciones o cualquier otro modo en que usen el tópico les procuren momentos gratos y merecidas satisfacciones!

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*En estos dos enlaces se analiza la metaficción

http://tallerliterariodespertares.blogspot.com/2015/11/279-metaficcion.html

https://cvc.cervantes.es/literatura/aih/pdf/15/aih_15_3_058.pdf

 

Los cuentos se pueden leer en estos enlaces:

http://www.iesxunqueira1.com/maupassant/Documentos/Guy_Babel.pdf

https://www.ucm.es/data/cont/docs/119-2014-02-19-Cortazar.ContinuidadDeLosParques.pdf

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domingo, 8 de enero de 2023

Con el mismo cuento 70 – John Fante y J. D. Salinger

 Ambición y angustia de los adolescentes*


 

El cazador oculto o El guardián entre el centeno, 1951, novela de Jerome D. Salinger, (1919-2010).

Camino de Los Ángeles, (escrita en 1936)1985, novela de John Fante, (1909-1983).


 

*El título es de un libro de Aníbal Ponce, de 1936.

El tema central compartido es el de un adolescente en busca de sí mismo y de un lugar en el mundo.

La excepcional novela de Salinger ha sido muchas veces alabada y resaltada por su originalidad de la escritura en primera persona además de dar voz a la adolescencia con sus inseguridades, angustias y esa avidez por encontrar un lugar entre la dispersión y la incertidumbre.

John Fante alcanzó su reconocimiento como escritor después de su muerte. En vida fue un prolífico guionista de Hollywood, de bajo perfil, hijo de inmigrantes italianos.

Escribió unas pocas novelas, cuatro de las cuales tienen como protagonista a Arturo Bandini, un alter ego del autor. Camino…, escrita en 1936, no logró difusión masiva hasta después de su muerte (se editó en 1985), las otras se editaron en 1938, 1939 y 1982.

Si bien fue editada en 1985 es llamativa la familiaridad de ambas: empezando por la mentada primera persona y siguiendo por las vicisitudes de los protagonistas adolescentes, -uno hijo de la Gran Depresión y el otro de la post Segunda Guerra Mundial-, el de Fante empeñado en ser escritor.

Sus lecturas producen deleite. Al finalizar Camino de Los Ángeles nos queda la impresión de haber dado con el eslabón perdido de una cadena que enlaza a muchos grandes escritores norteamericanos: Carson Mc Cullers, Caldwell, Steimbeck, Anderson, Oates, Salinger…

Me quedará para siempre la duda de si Salinger conocía o no el manuscrito de Fante o las otras que se editaron en 1938 y 1939.



No tiene importancia, las dos son obras maestras y, como dice mi irónico amigo Héctor Kohn: “Estuve viendo Los Persas de Esquilo. ¿Querés creer que el tipo tomó del Hamlet de Shakespeare la idea de traer al Fantasma del Padre a un rol casi protagónico?

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lunes, 29 de agosto de 2022

Con el mismo cuento 69 – Collodi, Auster, la Biblia



Las aventuras de Pinocho
, 1883, cuento de Carlo Collodi (1826-1890).

La invención de la soledad, 1982, novela de Paul Auster (1947).

Antiguo Testamento, 39 Libro de Jonás.

 

Es Paul Auster en su novela La invención de la soledad quién llama la atención sobre el paralelismo de los textos del Libro de Jonás y el Pinocho de Collodi.

Va más allá del mero señalamiento: en la 2ª parte de la novela, El libro de la memoria, en los volúmenes (capítulos) 7 y 8, hace una comparativa entre el original de Collodi y la versión de Disney y al referirse a Jonás como profeta (como falso profeta, pues dios lo obliga a anunciar la destrucción de Nínive que luego no lleva a cabo) lo relaciona con Casandra y sus profecías, con el discurso, la acción y la traducción. Y, por supuesto, con la relación padres-hijos (hijo salva al padre/padre salva al hijo) y la búsqueda del padre, que es el núcleo de la obra.

 


El tema central del paralelo entre los libros de hoy, el monstruo andrófago que traga un hombre entero, también está en la mitología clásica, cuando Jasón vence al dragón que lo traga intacto, lo duerme con la ayudita de los yuyos que le da Medea y es vomitado por el monstruo, vivito y listo para continuar sus aventuras. (Jasón y los Argonautas).

 


La historia del Jonás bíblico y Las aventuras de Pinocho tienen en común que Gepetto, el constructor/padre de Pinocho, es rescatado por su hijo después de vivir un par de años en el estómago de un dragón marino gigantesco, del mismo modo que Jonás pasa 3 días y 3 noches en el estómago de un gran pez desde donde es vomitado sano y salvo hacia tierra firme. En la versión de Disney el dragón pasa a ser una ballena.



Es cierto que la permanente bajada de línea moralizante de Pinocho resulta hoy algo pasada de moda, pero que reúne todos los condimentos para lograr el éxito y la difusión que alcanzó es indudable. Una novela donde un muñeco cobra vida (en una época de intentos maquinistas, de Frankenstein, de El Golem), con el recurso de la animalización humana de las fábulas, de una fantasía desbordante y las relaciones parentales endulzadas por la picaresca, logra mantener el interés permanente de lectores de cualquier edad.

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domingo, 21 de agosto de 2022

Novelas clasificadas por clases

 De pobres y desposeídos, de clase media, burguesas, aristocráticas

 



A todo el mundo le interesan los temas de las clases altas, las desventuras de los pobres no tienen interesados, dijo Woody Allen comentando su película Blue Jazmine. En principio, el brulote me causó impresión y rechazo, pero una posterior reflexión sobre el punto dio lugar a un repaso sobre mis propios gustos literarios y, en especial, sobre las novelas preferidas. Las sorpresas de esas reflexiones derivaron en esta clasificación “clasista” de algunas novelas.

 

Me pregunto por “mis” mejores novelas y sin pensar aparecen: Anna Karenina (L. Tolstoi), Tierna es la noche (F. Scott Fitzgerald) y El buen soldado: historia de una pasión (F. Madox Ford).

Estoy al horno, W.A. tiene razón:

·       todas a caballo del siglo 19 y el 20 (1877, 1934 y 1915).

·       los protagonistas oscilan entre aristócratas y de clase alta.

·       Todas sobre parejas en conflictos, en lucha por amor, odios, infidelidades, rechazos, dominación, cuidados; en el marco del malestar de la cultura, del matrimonio y de alguna otra institución que todavía gozamos y padecemos.

 

Pero mi razón hurga en busca entre mis admiradas y encuentro enseguida a: Polvo y espanto (Abelardo Arias), a Zama (Di Benedetto), a El corazón es un cazador solitario (Mc Cullers) y tantas que trataré de agrupar según la idea inicial. Desecharé las históricas porque merecen una mirada particular y su clasificación me resulta complicada

 

Así que entre “mis” novelas donde el tema o los protagonistas son pobres o desposeídos recuerdo a: El licenciado Vidriera y Rinconete y Cortadillo (M. de Cervantes), El corazón es un cazador solitario (Carson Mc Cullers), Mientras Agonizo (W. Fauklner), Los hijos de Sánchez (O. Lewis), El camino del tabaco (E. Caldwell), Pedro Páramo (J. Rulfo), Redoble por Rancas (Manuel Scorza), Hijo de Hombre (A. Roa Bastos), Shunko (J. Ábalos), La Patagonia trágica (J. María Borrero) y Los vengadores de la Patagonia trágica (Osvaldo Bayer)

·       resulta evidente que las primeras tienen su origen en la picaresca española que surgió como respuesta a las novelas donde todos eran héroes, caballeros y damas hidalgas. De hecho, las llamaban antinovelas.

·       las norteamericanas abrevan en las crisis que culminaron con el crack económico de 1929 y las mejicanas son hijas de los coletazos del país vecino, permanente exportador de sus desgracias que no de sus riquezas.

·       Las de nuestra América del Sur, refieren mayormente a hechos puntuales asociados a explotaciones y saqueos de recursos naturales.

 

De las “clase media”, aquellas cuyos conflictos o protagonistas le pertenecen, como decía el gran actor Gianni Lunadei en esas intervenciones donde encarnaba a un despreciable genuflexo de “clase mierda”, recuerdo en especial a:

Un pequeño café (Marco Denevi), Boquitas pintadas (Manuel Puig), Crónica de mi familia (Vasco Pratolini), Sostiene Pereira (Antonio Tabucchi), Lolita (Nabokov), El lamento de Portnoy (Philip Roth), La tregua (Mario Benededetti)

·       por su pertenencia de clase, cercana a la de este bloguero y a sus lectores, resultan duras de soportar pues nos muestran nuestras peores flaquezas y deméritos.

·       con sus personajes acomodaticios, tratando de pasar desapercibidos en los laberintos de sus empleos, con poco donde encontrar algún aspecto positivo o digno de admiración salvo en algún rapto generalmente desesperado para huir de la alienación que los impregna; se entiende que Allen diga que “no resulta interesante para nadie”.

 

Nos quedan las novelas burguesas o sobre la burguesía, entre las que se destacan las de La comedia humana (Balzac) porque, además de sus grandes méritos, han sido recomendadas por alguien que de “clases” sabía bastante: un tal Carlos Marx *. El gatopardo (Lampedusa), El gran Gatsby (F. Scott Fitzgerald), Madame Bovary (G. Flaubert) pertenecen a esta “clase”.

 

Y con esta última podemos cerrar estas reflexiones de hoy, volviendo al principio, ya que Blue Jazmine es, en alguna medida, una versión de la obra de Flaubert, a quien sabemos que Allen admira y ya homenajeó en otro cuento suyo: El episodio Kugelmass.

Por otra parte, cualquiera sea la “clase” a la que pertenezca la novela que llegue a nuestras manos, lo importante es que, si es buena, nos ayudará en el intento de entendernos y entender el mundo que nos rodea. Y que esa sea, posiblemente, la única razón por la que leemos novelas.

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* Para Marx el romanticismo no es solamente una escuela literaria, sino que es una protesta cultural en contra del capitalismo.

“yo aprendí más sobre lo que es la sociedad burguesa, el capitalismo, etc., leyendo las novelas de Balzac que con el conjunto de los historiadores, economistas e investigadores de estadísticas profesionales de su época”. Marx y Engels – Sobre el arte y la literatura

https://conversacionsobrehistoria.info/2019/05/03/marx-engels-y-el-romanticismo/

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