lunes, 25 de octubre de 2010

Estambul - Escritores en el Pera Palas

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Más historias del Pera Palace

Ernest Hemingway llegó a Estambul en 1922 para cubrir el fin de la guerra greco-turca. No le gustó la ciudad, pero quedó cautivado con los lujosos salones del Pera Palas. En él escribió las únicas palabras amables sobre Estambul: "En la mañana, cuando uno se despierta y ve la niebla sobre el Cuerno de Oro con minaretes que se elevan sobre el, delgados y limpios, hacia el sol y escucha al muecín llamando a los fieles a la oración con una voz que se eleva y cae como un aria de una ópera de Rusia, usted tiene la magia de Oriente".

La confitería y bar del Pera vieron a Hemingway practicar uno de sus deportes preferidos: el escabio. Se permitió evocarlo en su cuento Las nieves del Kilimanjaro. El protagonista recuerda una pelea con un soldado británico por una mujer. Terminarán pasando la noche juntos: "…y se fueron a la cama y ella estaba tan bien dispuesta como parecía, pero suave, como un pétalo de rosa, como jarabe, el vientre liso, grandes pechos y no necesitaba ningún almohadón bajo las nalgas, y él se fue antes de que ella se despertara y a la primera luz del día se le veía hecho una pena y apareció en el Pera Palas con un ojo morado, con la guerrera en la mano porque le faltaba una manga.”

El novelista inglés Graham Greene, otro cliente famoso, publicó en 1932, dos años antes que Agatha Christie, una novela de intriga y suspenso de mucho éxito, llevada al cine (1934) y que, curiosamente se llama también Orient Express ( en la versión en español: El Tren de Estambul). El desenlace de la novela ocurre, precisamente, en la estación de Sirkeçi a donde arribaba el mítico tren.

Orhan Pamuk, Premio Nobel de literatura en el 2006, nació en un barrio cercano a Beyoglou, en un edificio que lleva su nombre: Pamuk, no en su homenaje sino porque su familia se dedicaba a la construcción. Él mismo, antes de dedicarse a las letras, incursionó por la arquitectura.
En El libro negro son numerosas las citas que hace a lugares y cafés de las cercanías del barrio de Pera:
Si Galip quería, podía llamarlos él mismo al Pera Palas. (Cap. 9)
Mientras pasaba ante el Palacio Dolmabahaçe, Galip pensó… (Cap. 9 - 2ª parte)
Notó el frío cruzando el puente Gálata, cubierto de nieve. (Cap. 7)
Otro libro suyo, Estambul, ciudad y recuerdos, puede usarse como guía para preparar recorridos por la ciudad de los tres nombres: Bizancio, Constantinopla y Estambul. “La ciudad me gusta no por su pureza, sino porque es un lugar complejo,…” dice acerca de esa superposición de culturas que va apareciendo de barrio en barrio como capas de hojaldre de una exquisita baclava.

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9 comentarios:

Florence M.F dijo...

Un autor que por cierto tengo pendiente.
He visto que un cuento se presta a distintas interpretaciones. Algunos han descubierto en el mar una entidad incluso dadivosa, mientras que sé de otros que no hacen más que señalar su mezquina arrogancia. Mezquina porque su avaricia no aspira siquiera a lo grande, sino que se alimenta de detalles tan minúsculos que lo hacen sentir poderoso. Me creo culpable -en cierto modo- por haber creado un final que sólo yo misma puedo comprender. El epígrafe entonces es la traducción más leal de ese final; bien sé que a primera vista muestra una enorme contradicción. El avaro no es sino una gigantesca discordancia que aspira a juntar varios sentidos...No sólo en el mar, sino en otras personificaciones que también pecan, sin saberlo, de mezquindad.
Un saludo!

andal13 dijo...

Vo, dejá de darme manija con Estambul, que no tengo ni un peso partido por la mitad.


¿Viste la película "La sal de la vida"? La dirigió Tassos Boulmetis, y en realidad se llama Politiki kouzina. Parte de la película se desarrolla en Estambul, y es un peliculón, por otra parte (en mi modesta opinión).

Fernando Terreno dijo...

Florence M.F:
Gracias por la molestia y la aclaración. Cada lector saca lo que puede o le que se le antoja de lo escrito. Pero siempre una cosa dice la opuesta, un viejo tema de la literatura.

andal13:
De acuerdo, aflojo. Propondré algún destino más cercano, digamos Solimar o Cuchilla Alta.
No vi la película ni oí siquiera hablar de ella pero ya mismo la anoto con tu recomendación.

Marcelo dijo...

Hace rato que ese libro "Estambul" me está siguiendo. Y adhiero a tu propuesta! El Principito, Corazón y Juan Salvador Gaviota tienen un criterio, definitivamente!
Un abrazo. Me hiciste sonreír.

El Santi dijo...

Che Fernando. Qué cagada lo de Kirchner.
Desde acá te dejo un abrazo fuerte.
Tengo una pena muy grande y mucho miedo por lo que pueda pasar ahora en la Argentina, cuando los lobos salgan a buscar el espacio dejado por ese gran político, que tendría sus luces y sus sombras pero que era lo mejor que hubo en muchos años.
Fuerza todos y fuerza Cristina.

miralunas dijo...

escuche, he comenzado a leer su blog por el principio, comentarios incluídos. téngame paciencia. estoy en agosto de 2008.
pero, ahora, por eso de la col y la cultura, bebo ir a cocinar.
un abrazo, troesma!

SUSANA dijo...

Nos ronda Estambul, Fer. Y de verdad, le sumaste entusiasmo con estos fragmentos y autores.
En mi caso (y para variar)giro y giro con Kenizé Mourad y la historia de Selma, nieta del sultàn otomano
Murad V.
El libro "De parte de la Princesa Muerta" no se me ocurre recomendártelo. Pero tiene una Estambul, que a diferencia de Hemingway...enamora. De momento, lo saqué de la biblioteca gracias a Vos, el resto, veremos.

Un abrazo Amigo!

Fernando Terreno dijo...

Marcelo:
Gracias, parece que te encontró. En cuanto al listado, lo seguiré en "La menor idea", cuando llegue el momento.
El Santi:
Una síntesis perfecta la tuya: una verdadera cagada.
Esperamos estar a la altura y hacer que las cosas sigan lo mejor posible.
miralunas:
Para mi es un honor, pero lo suyo es un apostolado.
SUSANA:
No tenía "La menor idea" de doña Kenizé Mourad, pero me resultó muy interesante lo que anduve pispeando sobre ella. Para el libro esperaré tus comentarios.

Gracias a todos.

América dijo...

Hay que saber escuchar y leer una propuesta que no pasare por alto.
Por algo lo has traido...Un abrazo.