domingo, 5 de junio de 2011

Dios es argentino

¡Dios es argentino!
Lo decimos con liviandad, como si fuera una síntesis inexorable de nuestro carácter.
A pesar de su aparente ingenuidad la frase tiene muchos significados, funciona como bendición y condena, a la vez.
Por una parte, nos regala una supuesta infinita abundancia de recursos y la protección especial del Supremo, pero nos coloca en el lugar de los arrogantes por el solo hecho de pensarlo (y decirlo); por la otra, pensar en eso nos lleva a ser indolentes y a dejarnos estar, total “Dios proveerá”. Como en verdad nadie cree en esa patraña, se da la contradictoria ironía de que vivamos en la paralizante esperanza de que fuera verdad y en la presunción de que, en lugar del Supremo el que tiene la manija es un Padrino mafioso que, con un poco de viveza criolla, nos ayudará a "zafar".
De los orígenes de la expresión, de cuándo y quienes les dieron sus significados y de quién los desentrañó y nos dejó letra y música para que la enterremos, trata lo que sigue.

En el origen del mito está, ¿cuándo no?, Sarmiento. En su discurso contra Rosas, empezó a contraponer el lugar privilegiado y el protagonismo que nos habría asignado el Maestro al “Gobierno unitario (¡!) y las devastaciones de la barbarie”.
Capítulo 1 – págs. 16, 23, 24
“Por otra parte, ¿hemos de abandonar un suelo de los más privilejiados de la América…”
“La parte habitada de este país privilejiado en dones i que encierra todos los climas.”
“…demos por bien hecho lo que de la mano de Maestro está hecho. Quejémonos de la ignorancia de este poder brutal que esteriliza para sí i las provincias los dones que natura prodigó al pueblo que extravía.”

Capítulo 12 – pág.127:
“…los inestinguibles i no tocados recursos de un suelo privilegiado?
D. F. Sarmiento, Facundo ó Civilización i barbarie, 1845, Librería Hachette 1874, París.


En realidad hacia 1869, época del primer censo, Argentina era uno de los países más pobres y menos poblados de América del Sur. Éramos 1.800.000 habitantes, el 80% analfabetos. Después viene un crecimiento económico importante, fundamentalmente agropecuario con industria incipiente, pero el orden conservador no tuvo respuesta a las demandas políticas ni consiguió pensar siquiera en un proyecto de país que incluyera la industrialización como salida al limitado “paraíso agro-exportador”. En su lugar, la clase gobernante cayó en un exceso de optimismo y postuló que la Argentina estaba predestinada a un futuro brillante y automático. Puso a sus escribas a instalar la idea de que “Dios es Argentino” (si las cosas no iban del todo bien era por toda “esa chusma de inmigrantes” que tienen el vicio de reclamar mejoras en las condiciones de trabajo) y se fue a París a tirar manteca al techo.
Así Rubén Darío se despacha con su Canto a la Argentina y Leopoldo Lugones con su Oda a los ganados y las mieses, ambas publicadas en el diario La Nación, off course, para el Centenario. Las dos ayudan a consolidar la idea de "El granero del mundo", figura que retorna a la misma noción sarmientina de riqueza inagotable.

Para la década del cuarenta en adelante el tema vuelve a instalarse, con una diferencia: quienes ahora impiden que alcancemos ese glorioso y manifiesto destino que nos tenía reservado diosito no son los inmigrantes sino “los descamisados”, “el aluvión zoológico” o como se quiera llamar a esos que irrumpen en la escena social.
El hombre en Argentina comprenderá lo que no comprendió por tener siempre abundancia. ¡De nuevo será! Argentina, Tierra de Promisión, el mañana de la humanidad.
Las Américas sangrarán. Europa sangrará después. Cada idea verá un sol de luz, América verá la verdad. Argentina será luz.
Solari Parravicini
, (Profesía) (1940)

Finiquitada diez años atrás, con la solución del “problema capital”, la estructuración definitiva de la nacionalidad, días de prosperidad enceguecedora han sucedido a los tiempos de pobreza heroica…
Se va cumpliendo así la predestinación a la riqueza de estas tierras bendecidas por la mano de Dios, pero esto acontece en detrimento de la modalidad patricia de la estirpe, con su sentido castizo del honor y del deber.
Julián Martel (José María Miró), La bolsa, 1891, Ediciones Estrada. (del prólogo de Adolfo Mitre para la edición de 1971)


…Pues bien nuestro espíritu territorial es de un continente sobradamente rico para su contenido humano, por lo cual nuestro destino…
Eduardo Mallea, Historia de una pasión Argentina, 1971, pág. 405


Quién advirtió con certeza que en la frasecita había gato encerrado y que lo que parecía un regalo en realidad era un caballo de Troya para domesticarnos, paralizarnos y para sacar lo peor de nosotros fue María Elena Walsh en este tango:

Magoya
Tango Música: Héctor Stamponi Letra: María Elena Walsh

Hay un coso que nunca da la cara,
Dios berreta que está en ninguna parte,
comodín que inventás para quejarte
cada vez que te venden un buzón.

Andá, contásela a Magoya
la de comboys que nadie te creyó,
discurso de milicos
o cheque volador.
Estamos hasta aquí de cuentos chinos.
Andá, cobráselo a Magoya
que pagariola tu desilusión,
y el cuento de que Dios es argentino
andá corriendo, contáselo.

Hay un nadie que es víctima de todos
y es anónimo rey de la macana,
berretín que inventás de mala gana
cuando ves tanto crimen sin autor
.


Ojalá que, con la ayuda de Dios o sin ella, podamos desterrar la frase de nuestro horizonte y dedicarnos a afrontar el desafío de concretar los sueños con nuestras mejores fuerzas y propósitos.

Magoya se puede escuchar acá:
http://www.youtube.com/watch?v=tMKIh4_dD_c
El autor de la ilustración es Sendra.
Entre otros he tomado párrafos e ideas de:
http://www.revista-noticias.com.ar/comun/nota.php?art=2570&ed=1793
http://www.uca.edu.ar/uca/common/grupo12/files/Cultura_Economica_7778_-_01.pdf
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=804402
http://www.moluanda.net/diosesargentino/main.asp
http://www.elortiba.org/pdf/cuaderno38.pdf
.

7 comentarios:

juan pascualero dijo...

Excelente entrada querido amigo.
Aunque aquí no tenemos la frase, se nos aplica todo. Buena la letra de María Elena.

Fernando Terreno dijo...

juan pascualero:
Jorge Luz, un actor y humorista nuestro, dice: "Dios es argentino... y peronista".
Ustedes podrían decir "Dios es uruguayo y frenteamplista (o colorado, blanco o del color que sea)"
A mí me tiene subyugado la potencia de la letra que se mandó la Walsh. La escuché muchas veces, pero recién hace poco caí en el peso enorme de lo que dice.

SUSANA dijo...

Ojalá Fernando, ojalá. Magoya es una lanza que hizo centro en el mito, y aún sigue sangrando. Bien documentado artículo y sobre todo, bien intencionado.
Un abrazo!

andal13 dijo...

¿Cómo? ¿No es que efectivamente D10S es argentino y nació en Villa Fiorito?

Fernando Terreno dijo...

Susana:
Ojalá, ojalá... que dicho sea de paso quiere decir "si Dios quisiera". Ojalá si Dios quiere y si no le haremos una oferta que no podrá desechar...

andal13:
Es como vos decís, nació en Villa Fiorito y recién después se fue para judea.
La verdad es siempre multifacética y difícil de alcanzar. Dicho en cordobés: "es más difícil que pellizcar vidrio".

Abrazos.

Marple dijo...

Aquí no tenemos la frase porque a ningún uruguayo de cualquier partido se le puede ocurrir.Siempre nos estamos quejando de nuestra suerte, del gobierno... (señalo que muchas veces por verdaderos motivos)
Será que por ser unos enanos entre dos gigantes, nadie puede pensar que Dios es uruguayo?
Los triunfos deportivos se le atribuyen a la garra charrúa. Cuando se decía "como el Uruguay no hay" inmediatamente surgía aquello de que "es la Suiza de América".Es como si nos atribuyéramos los méritos a nosotros mismos y no a la ayuda de Dios.
Fernando: estuve pensando que José Pedro Varela , el reformador de la escuela uruguaya, escribía versos casi religiosos, antes de conocer a Sarmiento quien aparentemente lo iluminó sobre su camino de educador y no de poeta. A causa de Varela, con el tiempo se logró separar la religión del estado en la constitución de 1917, para poder establecer la educación laica.
Para mí, Sarmiento hablaba del Gran Arquitecto y ahí ya andamos por otros caminos.
Cuando la gente dice "Dios prooverá", creo, que se refiere al dios de los católicos.
Opinión muy personal, no puedo adivinar la mente de Sarmiento:)ni siquiera lo conozco mucho.

A mí el verso que siempe me suena ante las pobreza y otra yerbas es "Dios por aquí no pasó" que sale de la Coplas del payador perseguido de A.Yupanqui.
Me parece que es más explícito,ya que el pobre payador se recorrió una gran parte del país y lo cuenta muy bien.(no dice nada de Buenos Aires:)

abrazos

Fernando Terreno dijo...

Marple:
Eso, La Suiza de América.
Ahora dale vos y rastreá a quién se le ocurrió...
Por los chocolates seguro no es. Más bien me suena por el lado del paraíso fiscal o del país que funciona como un reloj. ¿Cuál de las dos te suena más adecuada?
Un abrazo.