viernes, 2 de marzo de 2012

El cementerio de Praga - Escritores glotones

Relaciones carnales entre la literatura y la gastronomía

Usted se concentra en la novela, trata de encontrarle su ritmo y, de pronto, todo se corta y el autor le zampa una receta de cocina. Me pasó con El cementerio de Praga de Umberto Eco, pero podría haber sido con cualquier otra.
Ahí nomás contraataqué con varias hipótesis tendientes a denostar el tópico: “necesitan completar cierto número de páginas”, “no encuentran otra manera de fechar o fijar la acción en el tiempo”, “es un recurso demagógico para ganar la adhesión del lector”, “quieren hacerse los modernos y estar a la moda” o “debe ser un tema de escritores gordos o glotones”.
Una a una fueron cayendo en discusiones con amigos, las dos últimas demolidas con este comentario: “Hace más de cinco o seis siglos que se usa ese recurso; lo utilizó Bocaccio, cuya silueta no recuerdo y un tal Cervantes lo gastó a destajo en El Quijote desde la primera página. Que yo recuerde, ni él ni su personaje eran muy gordos que digamos.”
Al final de aquellas controversias literarias terminé reconociendo que el entramado de la literatura con la gastronomía es tan amplio e interesante que vale la pena meter la nariz en él y, si es posible, comerse algunos bocaditos.
Hay algunos blogs que se ocupan del tema en forma exquisita. Entre ellos suelo frecuentar:
http://wwwconuqueando.blogspot.com/
http://coneltenedorenlamano.blogspot.com/
http://www.sumitoestevez.com/
Cada uno con su característica nos regala letras y alimentos cocinados en su punto justo.

Volvamos a El cementerio de Praga, novela muy desigual a mi gusto, hasta el capítulo 10 (de 27) es muy atractiva para después diluirse, hacerse aburrida y olvidable. El protagonista es un amante de la buena cocina y hay innumerables recetas y platos citados durante toda la obra.

Un punto saliente del libro, entre tantas recomendaciones culinarias, es la mención al Bicerin. Mezcla de café, leche y chocolate servidos bien calientes en pocillo de vidrio y capas separadas, especialidad de un café legendario de Turín: “…el Caffè al Bicerin, cerca del Santuario de la Consolata,…” Está tan hermosamente descrito que dan ganas de ir de paseo nada más que para tomar uno allí mismo, más aún teniendo en cuenta que el local se inauguró en 1763 y continúa abriendo sus puertas en la actualidad.
Apenas empieza el capítulo 2 el relator confiesa: "Sé que amo la buena cocina: sólo con pronunciar el nombre de La Tour d’Argent experimento una suerte de escalofrío por todo el cuerpo. ¿Es amor?" Lo que sugiere completar el viaje con una escapada a París aunque más no sea para ir al famoso restorán que abrió sus puertas en 1582…
En el capítulo 4, como un recuerdo de su abuelo, pone una receta de la bagna cauda que, las comparaciones son siempre odiosas, está lejos de la que publicó La Pulpera en el 2008 http://lapulpera.blogspot.com/2008/05/bagna-cauda.html
Me parece conveniente ir terminado acá mismo estos divagues porque el presupuesto para el viaje ya se acabó y todavía no hemos sacado, siquiera, el boleto del tren para Francia. Mejor nos quedamos en Turín, el precio del café es accesible y un panini sale bastante menos que un almuerzo en La tour d’argent.
¡Buen provecho!

Para finalizar me permito molestarlos con un par de preguntas:
¿Qué comía Don Quijote los sábados, según se cuenta en la primera página?
¿Alguien tiene una receta o sabe cómo hacer hoy ese plato?
.

16 comentarios:

Estela Getino dijo...

Pulpero, muchas gracias por incluír a Con el tenedor en la lista de blogs de cocina y literatura!! El de Sumito lo conocía, pero el otro, el de conuqueando, no. Parece que está demasiado bueno. Voy a tener que llamar a un par de jackers para que me arreglen el tema de la competencia :)
Acerca de la pregunta qué comía el Quijote los sábados, la respuesta es.... "Duelos y Quebrantos". La receta está colgada en esta página:
http://www.babab.com/no27/gastronomia27.php
La pregunta me llevó a encontrar ese link más que interensante. Haberlo encontrado me viene como anillo al dedo para un futuro post.
Abrazo, Pulpero.
Impecable la receta de la bagna cauda. Otra idea más para Con el tenedor!

Anónimo dijo...

ma que gueb, ni aypod "o eso" como diria Gila, fue nomas acordarme de "salpicon las mas noches" y se me apareceió mi abuela Lola que con todo lo que sobraba se mandaba un salpicon.!!!
Creo que hay un libro de poesia Fernando Sanchez Sorondo que se llama asi o por lo menos uno de los poemas.Si lo encuentro lo confirmo.Abrazo pal Pulpero Mayor.

Anónimo dijo...

Si señor ma que Al Zeimer ni nada. El broli se llama Salpicon las mas noches, es de Fernando Sanchez Sorondo(no tenes apellido Gorosito) SUDAMERICANA 1974.Lo ojié con cierto temor, el tiempo pisa como dice Silvio, "funciona" a casi 30 años después. Cito un epígrafe a modo de ejemplo "No busqueis mi corazón, las fieras lo han deborado" Baudelaire

Fernando Terreno dijo...

Estela Getino:
De nada, "Con el tenedor en la mano" engalana el vecindario de La Pulpera.
Gracias por la receta, está buena para probar.

A Nónimo:
El salpicón me viene muy bien, las más noches y algunos mediodías también, ahora el apellido ese me recuerda las elecciones en que Chupete DLR ganó la senaduría por Capital. (Era como salir de Guatemala y entrar en Guatepeor).
Volviendo al salpicón, recuerdo que algunos le llaman "ropa vieja" y mi hija "torres de chenoa" (al vesre).

Esto corrobora los vínculos entre letras y morfi, ya que sería algo así como un "entremés" (Lo jodido es que sin plato principal, seguramente).
Quedo en escucha.

Anónimo dijo...

Mesmamente paisano es el mismo apellido, (SS hummm)creo que este es periodista, pero no como Majul o Fernandez Diaz que "patean con las dos piernas" peridistas-narradores.Que susto casi escribo escritores cuando ahora son todos narradores no? Lo unico que lei de FD es Mamá y "narraba" que en los50en las veredas de Palermo habia balaceras con las comisiones policiacas. Te lo imaginas a Borges leyendo, oyendo bah, "balaceras en Palermo..."La verdá la prefiero a tu hija jugando con Cervantes. Un saludo especial palá Getino que, como señalás, junta dos placeres supremos morfi y letras.

cr dijo...

No y yo que me desperté de la siesta con unas ganas urgentes de comer algo rico (no me dan tiempo a cocinar nada) y está lleno de recetas y sabor en estás páginas.
¡Maldición!

A ver cómo soluciono esto pronto y con los ingredientes de mi casa.

Fernando Terreno dijo...

cr:
Espero que al menos hayas encontrado unas galletitas salvadoras, o unos bizcochitos para acompañar alguna infusión. Dada la hora no se recomienda otra cosa.

Anónimo dijo...

Que viaje con el salpicon, con solo el inicio de la novela MCS tiene asegurado su "lugarcito" creo que GMarquez dijo antes de recibir Nobel...ahora me preguntarán cual es la mejor novela de las letras españolas esperando que diga ElQuijote y eso es lo que voy a responder...Bueno ahi va una version digital de la primera edición, impresionante, se puede trasladar con un click a una version con tipografia actual; pero la veterana tiene efectos vasodilatadores en la circulacion cerebral y periferica
http://quijote.bne.es//libro.html

Fernando Terreno dijo...

A Nónimo:
Efectivamente, es IMPRESIONANTE el Quijote que entrega esa página. Ya la puse entre las favoritas.

Ahí he visto que el manco le dedica la novela al Duque de Béjar. ¿Qué tendría el tipo para que Góngora y Cervantes le dedicaran sus libros?
¡Ahijuna con la lobuna!

andal13 dijo...

Será que me encanta cocinar y comer, y leer, que el "maridaje" de la literatura y la gastronomía me parecen perfectos.
No he leído a Vázquez Montalbán, pero sé que es uno que condimentaba sus novelas con exquisiteces.

Estuve mirando el asunto de los "duelos y quebrantos" que plantea Estela; evidentemente, Don Quijote no le temía a los triglicéridos ni al colesterol!!!

Fernando Terreno dijo...

andal13:
Está usted en lo cierto, M. Vázquez Montalbán, mejor digo su detective el tal Carvalho ese, le daba duro al arte de manducar.
No te preocupes por la salud de Don Quijote, comía "Duelos y quebrantos light" con "O" triglicéridos. (No le des ideas a McDonalds...)

Anónimo dijo...

Pulpero, vió que dije que la 1a. edicion tiene efectos vasodilatadores, sinó como mexplica ud que aparece este tal Duque de Bejar, al que no lo tenía ni a placé pero por lo que vi pispeando no es precisamente un gil de lechería (aca le doy pié a Estelita para que se mande alguna receta de contenido lacteo)por ejemplo alguna variante del arroz con leche.
Salute y buenas noches

Susana Peiró dijo...

¡Todavía no termino de leer el libro! (me falta casi la mitad) De modo que volveré para compartir con Vos las impresiones y detalles sabrosos (o no)
Un abrazo!

Verónica dijo...

¡Siempre excelente este blog!

Y ¡quiero ir al Bicerin!

Marcelo dijo...

Gogleé "escritores gordos" y llegué a este post genial! Genial!

Fernando Terreno dijo...

Marcelo:
Gracias por el comentario tan estimulante. Me viene bien ahora que andamos de crisis blogueras y, por mi parte, con pocas ideas.
Un abrazo.