"Al villan non farai mai sapere quanto é buono il caccio colle pere"
(A los puebleros no le digas nunca lo bien que queda el queso con las peras.)
Esto dijo mi yerno comentando un plato que venía sugiriendo mi esposa para la mesa de estas fiestas, y agregó, así decía mi papá. Mas abajo les dejo la receta que además de fácil es deliciosa.
El comentario fue un disparador de ideas culinarias y literarias que no imaginaba tan entrelazadas. De las culinarias, ya dirán ustedes, lectores, si es que deciden probarlo.
En lo que sigue les comentaré algunas de las conexiones literarias que surgieron.
Como no recordaba bien el dicho, lo busqué en la red y encontré este: Al contadino non far sapere quanto é buono il formaggio con le pere. (Al campesino no le muestres lo bueno que es el queso con las peras.)
Casi lo mismo pero el sentido es totalmente contrario.
Allí apareció Massimo Montanari, Historiador italiano que escribió El queso con las peras, historia de un refrán. El tipo, especializado en la Edad Media y la alimentación, tomando el refrán como punto de partida, hace un análisis de las jerarquías sociales a través de lo que se comía, la distribución del poder, el avance de la técnica y un análisis de las sociedades italiana y francesa de la época.
También apareció La pulga en la oreja (La puce à l’oreille) de Claude Duneton, un libro delicioso que estudia la historia de un sinfín de expresiones que usamos todos lo días y cuyo origen se ha ido perdiendo en la noche de los tiempos. Rescata lo que querían decir originalmente y cómo han ido cambiando o adaptándose a modas y usos que les vamos dando.
De modo que: Entre la pera y el queso pasó a significar, para los franceses, el momento -con la panza llena y el corazón contento- de hablar de confidencias y temas importantes. Todo porque el plato se servía al final de las comidas, primero las peras (manjar de los dioses) y luego el queso como cierre del banquete.
También cuenta que, en el siglo XV, la combinación tenía tal éxito y difusión que se había acuñado otra expresión alusiva: Dios nunca hizo un matrimonio como el de las peras y el queso.
Hay otros cuantos libros que tocan el tema, pero no quisiera que tanta cosa les caiga pesada.
Buen provecho.
La receta va acá: si les sale en francés, favor porgan el traductor de Google.
https://cinqfourchettes.com/poires-au-bleu-roquefort/
https://www.rionegro.com.ar/peras-rellenas-con-queso-azul-2027632/
Claude Duneton, La pulga en la oreja (La puce à l’oreille), Ediciones Stock, 1978
Massimo Montanari, El queso con las peras, la historia de un refrán. Gijón: Ediciones Trea, 2010
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