jueves, 1 de septiembre de 2011

Con el mismo cuento 5

Crane - Hemingway – Borges

Adiós muchachos. Ya me voy y me resigno...
Contra el destino nadie la talla...
Adiós muchachos, 1927, tango de Vedani y Sanders

El tema en común de los cuentos que he elegido hoy es el destino y la muerte como algo inexorable. Como siempre en esta serie, el tópico viene desde la más remonta antigüedad. Las primeras versiones escritas que conocemos son árabes y pertenecen a la tradición musulmana sufí del siglo IX. Tiene numerosas variantes y títulos: “El jardinero y la muerte”, “La muerte en Samarcanda”, “El jardinero de Ispahan” y “Cita en Samarra” entre otros. Jean Cocteau lo volvió a poner de moda en 1923, cuando lo incluyó en su novela La gran separación.

Los tres cuentos giran alrededor del mismo núcleo central: el destino, que se presenta siempre con la llegada de “extraños” que desencadenan la tragedia. El hotel azul es un poco más extenso, Los asesinos y El sur son bastante cortos. Descuento que se sorprenderán al cotejarlos por la presencia de otros elementos en común. Nuestro benemérito JLB, que cada tanto nombraba a sus “precursores”, se cuidó muy bien de citarlos, en especial a Crane. Es que el viejo era como el tero, ponía los huevos (los garfios) en un lado y gritaba en otro, lo que no quita que El sur sea extraordinario, quizá el mejor de sus cuentos.

1 El hotel azul (1898) de Stephen Crane
Se lo puede descargar desde aquí:
http://planetalibro.net/ebooks/eam/ebook_view.php?ebooks_books_id=5728

2 Los asesinos (1927) de Ernst Hemingway
Se puede leer en cualquiera de estos enlaces, pero el primero tiene una mejor traducción:
http://www.lafamilia.info/Libros/virtuales/Ernest%20Hemingway%20-%20Los%20asesinos.pdf
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ing/hemin/asesinos.htm

3 El sur (1944) de Jorge Luis Borges
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/borges/sur.htm

Aquí les dejo una versión de aquel antiguo, con el que empezó toda la serie, en una versión resumida de Gabriel García Márquez.

4 Cita en Samarra
El criado llega aterrorizado a casa de su amo.
-Señor -dice- he visto a la Muerte en el mercado y me ha hecho una señal de amenaza.
El amo le da un caballo y dinero, y le dice:
-Huye a Samarra.
El criado huye.
Esa tarde, temprano, el señor se encuentra a la Muerte en el mercado.
-Esta mañana le hiciste a mi criado una señal de amenaza -dice.
-No era de amenaza -responde la Muerte- sino de sorpresa. Porque lo veía ahí, tan lejos de Samarra, y esta misma tarde tengo que recogerlo allá.

Y en la de Jean Cocteau.

5 El jardinero de Ispaham
Un joven jardinero persa dice a su príncipe:
-¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana: me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahan.
El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la Muerte y le pregunta:
-Esta mañana, ¿por qué le hiciste a nuestro jardinero un gesto de amenaza?
-No fue un gesto de amenaza -le responde- sino un gesto de sorpresa. Pues lo veía lejos de Ispahan esta mañana y debo tomarlo esta noche en Ispahán.


La relación entre los cuentos de Crane y de Borges se la escuché a Osvaldo Gallone. Si les parece acertada pueden dejar sus aplausos acá; si estuvieran en desacuerdo, por favor, enviar las quejas y reparos directamente a él.

El autor de la ilustración es Quino (Joaquín S. Lavado)
.

9 comentarios:

juan pascualero dijo...

Durante mucho tiempo este tema me fascinaba. La víctima era un importantísimo protagonista. La vida me demostró que en realidad el destino es ciego y no le importa para nada el resultado de sus mandobles a izquierda y derecha.

Fernando Terreno dijo...

Juan:
Bueno, mejor sino no está escrito pero, en realidad, en cualquiera de los dos casos, lo importante es que al libro ese no lo venden en ninguna librería y, por lo que pude sacar, en internet, todavía, no han subido el listado.
Un abrazo.

FLACA dijo...

Conocía "Cita en Samarra" y "El Sur". Me ocuparé en leer lo demás.
Siempre la muerte fue algo inexorabley, desde la antigüedad, querer huir del destino implicaba darse de narices con él.
Te dejo mis aplausos. Beso.

América dijo...

Estimado y muy querido Fernando.
Ya había leído hace algún tiempo
Los asesinos de Ernst Hemingway,efectivamente inexorable es el punto de encuentro de estos y muchos autores,(y de del resto de la humanidad y culturas.)
Es un tema que ha sido abordado desde unos cuantos puntos de vista y como bien indicas ineludible.
Fernando la colección de viñetas de tu blog definitivamente es un sello personal de tu bitácora son de antología.

Fernando Terreno dijo...

Flaca:
Querer escapar parece imposible pero, si como dice Juan el destino es ciego, al menos trataremos de esquivar algunos de sus tarascones.

América:
Me da gusto que vos disfrutes de las viñetas tanto como yo. En realidad sus autores resumen los temas con un genio y una economía que admiro y comparto.
¡Qué bueno saberte de regreso y atrapada nuevamente en la red!

Un abrazo.

Marple dijo...

Dejo mis aplausos para:
-los cuentos elegidos
-para Osvaldo Gallone aunque no es el único que anda rastreando relaciones entre textos literarios:)
-para vos Fernando que opinás que El Sur es el mejor cuento de JLB.
La primera vez que lo leí allá por el siglo XX quedé absolutamente deslumbrada.
A Crane no lo encontré pero ya sé el argumento del cuento.

En cuanto al tema del destino me acordé de un chiste de Inodoro :
-Mendieta,lo que está escrito, está escrito, decía mi abuelo!
-Era filósofo su abuelo ?
-No. Plagiaba.

Abrazos.

Fernando Terreno dijo...

Marple:
¡Qué bueno el cuento del Inodoro!
Y muchas gracias por tantos elogios.
Un abrazo.

Marcelo dijo...

Siempre que quiero echar mano a esa historia de La Muerte no la encuentro,ahora ya sé donde quedará archiavada (la historia, no la muerte) El Sur fue el cuento que hizo que Borges pasase a ser un autor central de mi biblioteca y cariño.
Un abrazo

Fernando Terreno dijo...

Marcelo:
Un honor tener por acá a uno de los Menárdez, de la saga de los "citadores" de JLB. Es más, me pregunto si no es usted uno de sus heterónimos, que habiendo burlado al destino...
Un abrazo.