domingo, 28 de diciembre de 2025

Peras con queso. Roquefort y literatura

 




"Al villan non farai mai sapere quanto é buono il caccio colle pere"

(A los puebleros no le digas nunca lo bien que queda el queso con las peras.)

Esto dijo mi yerno comentando un plato que venía sugiriendo mi esposa para la mesa de estas fiestas, y agregó, así decía mi papá. Mas abajo les dejo la receta que además de fácil es deliciosa.

El comentario fue un disparador de ideas culinarias y literarias que no imaginaba tan entrelazadas. De las culinarias, ya dirán ustedes, lectores, si es que deciden probarlo.

En lo que sigue les comentaré algunas de las conexiones literarias que surgieron.


Como no recordaba bien el dicho, lo busqué en la red y encontré este: Al contadino non far sapere quanto é buono il formaggio con le pere. (Al campesino no le muestres lo bueno que es el queso con las peras.)

Casi lo mismo pero el sentido es totalmente contrario.

Allí apareció Massimo Montanari, Historiador italiano que escribió El queso con las peras, historia de un refrán. El tipo, especializado en la Edad Media y la alimentación, tomando el refrán como punto de partida, hace un análisis de las jerarquías sociales a través de lo que se comía, la distribución del poder, el avance de la técnica y un análisis de las sociedades italiana y francesa de la época.

También apareció La pulga en la oreja (La puce à l’oreille) de Claude Duneton, un libro delicioso que estudia la historia de un sinfín de expresiones que usamos todos lo días y cuyo origen se ha ido perdiendo en la noche de los tiempos. Rescata lo que querían decir originalmente y cómo han ido cambiando o adaptándose a modas y usos que les vamos dando.

De modo que: Entre la pera y el queso pasó a significar, para los franceses, el momento -con la panza llena y el corazón contento- de hablar de confidencias y temas importantes. Todo porque el plato se servía al final de las comidas, primero las peras (manjar de los dioses) y luego el queso como cierre del banquete.

También cuenta que, en el siglo XV, la combinación tenía tal éxito y difusión que se había acuñado otra expresión alusiva: Dios nunca hizo un matrimonio como el de las peras y el queso.

Hay otros cuantos libros que tocan el tema, pero no quisiera que tanta cosa les caiga pesada.

Buen provecho.





La receta va acá: si les sale en francés, favor porgan el traductor de Google.

https://cinqfourchettes.com/poires-au-bleu-roquefort/


https://www.rionegro.com.ar/peras-rellenas-con-queso-azul-2027632/


Claude Duneton, La pulga en la oreja (La puce à l’oreille), Ediciones Stock, 1978

Massimo Montanari, El queso con las peras, la historia de un refrán. Gijón: Ediciones Trea, 2010

.

lunes, 15 de diciembre de 2025

Con el mismo cuento 77 - Crímenes en cuartos cerrados

E. A. Poe y Velmiro Ayala Gauna.




Los crímenes de la calle Morgue, 1841, cuento de E. A. Poe, (1809-1849).

El cuarto cerrado, 1960, cuento de Velmiro Ayala Gauna, (1905-1967).


La resolución del enigma: hallar una solución satisfactoria a los crímenes ocurridos en cuartos cerrados, ha generado una rama particular de la literatura policial.

La situación típica es esta: se encuentra a la víctima en una habitación cerrada desde adentro, por lo que nadie habría podido salir de ella después de haber cometido el crimen.

Parece que el conocido cuento de Poe fue el iniciador del tópico, aunque hay quién dice que unos años antes Sheridan Le Fanu había publicado otro con esta temática. Hay más: La banda de los lunares de Sherlock Holmes (Arthur Conan Doyle) de 1892 y El misterio del cuarto amarillo de Leroux de 1907 y la lista sigue, interminable, hasta hoy.

Pero en esta ocasión quisiera hacer foco en El cuarto cerrado de Ayala Gauna porque es un autor nuestro que está algo olvidado y la simplicidad de sus cuentos ambientados en un pueblo de Corrientes merecen la difusión y el reconocimiento de su calidad literaria. Además es, sin duda, un homenaje del autor al cuento de Poe.

Ayala Gauna tenía en su comisario Don Frutos Gómez al detective que años de literatura policial terminaron haciéndolo merecedor de un lugar al lado de Montalbano, Isidro Parodi, Wallander, Pepe Carvalho, Miss Marple, Marlowe, Laurenzi y cía.

Tuvo su momento de popularidad en nuestro país cuando pasó al cine, interpretado por Ubaldo Martínez.



El cuento es corto, espero que lo disfruten.


Se lo puede leer acá:

https://www.cuentoneta.ar/story/el-cuarto-cerrado


Por si se quedaron con las ganas, les dejo otro: La pesquisa

https://llevatetodo.com/la-pesquisa-de-don-frutos/

.

lunes, 8 de diciembre de 2025

Más cuentos de peluquerías

Más cuentos de peluquerías





En 2018 publiqué (https://lapulpera.blogspot.com/2018/06/cuentos-de-peluqueria.html) una entrada sobre cuentos ambientados en peluquerías.

Pasaron varios años, el tópico me continúa interesando, y creo que la razón está expuesta en todos ellos, pero Julian Barnes la ha explicitado en una frase certera: “...el tema de los peluqueros era bueno para esta colección de cuentos porque el pelo, el color, el corte, es lo que más nos hace darnos cuenta del paso del tiempo. Además, el tema servía para reforzar esta idea de que el corazón y el cuerpo envejecen a velocidades distintas.”


Es posible que “la peluquería” sea un concepto que haya cambiado y me pregunto si en las actuales peluquerías pasan cosas parecidas. Hace un tiempo fui a un “salón de belleza” o algo así como se llaman ahora y, a pesar de la simpatía de la dueña/encargada, no pude responder al interrogatorio por desconocer de qué me hablaba y serme muy dificultoso escuchar alguna palabra por el alto volumen del ruido/música que había, ni distinguir más que sombras entre la poca iluminación y las paredes negras.




Bromas aparte, cualquiera de estos cuentos permiten distinguir a sus autores porque los representan en genio y figura.

Cada quién elegirá el que más le gusta o prefiera por afinidad. Los 4 primeros son de peluquerías para hombres, el de Uhart, de mujeres. En la serie anterior había dos de mujeres y uno de hombres. En eso vamos mejorando: ahora muchas peluquerías son unisex, dejan el sexo de lado y se enfocan en el objeto pelo.


Ring Lardner, 1925, Corte de pelo, del libro A algunos le gustan frías.

Raymond Carver, 1979, La calma.

Kjiell Askildsen, 1983, En la peluquería.

Julian Barnes, 1997, Una breve historia de la peluquería, en el libro La mesa de limón, Anagrama 2005

Hebe Uhart, 2013, En la peluquería, del libro Un día cualquiera.



El cuento de Ring Lardner aquí:

https://ciudadseva.com/texto/corte-de-pelo/


El cuento de Raymond Carver acá:

https://www.literatura.us/idiomas/rc_calma.html


El cuento de Kjiell Askildsen aquí:

https://ciudadseva.com/texto/en-la-peluqueria/


El cuento de Julian Barnes acá:

https://narrativabreve.com/2014/09/cuento-julian-barnes-breve-historia-peluqueria.html


El cuento de Hebe Uhart acá:

https://www.ceciliamaugeri.com.ar/en-la-peluqueria-de-hebe-uhart/




.