jueves, 5 de agosto de 2010

Industria Nacional

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Industria Nacional
En San Francisco, Córdoba, a fines de los 50 o principios de los 60 dos empresas producían máquinas de coser: Kopp y Godeco. Eran los tiempos del florecimiento de las medianas industrias nacionales de la posguerra y del primer peronismo.
Los hermanos Anselmo y Aquiles Macchieraldo, inmigrantes italianos, dueños de la primera de ellas, supervisaban en forma personal todos los trabajos que se realizaban en la fábrica, por aquello de que el “ojo del amo…”
Un operario calificado, de oficio ajustador mecánico, daba “artísticas” pasadas a una pieza de fundición con una lima, al compás del bolero Desesperadamente, que tarareaba con parsimonia: “Ven (una pasada)… Mi corazón te llama (otra pasada) Ven…(una pasada) …Desesperadamente (otra más)…”
Don Aquiles se le arrima con gesto de patrón severo y le dice:
-No me opongo a que cantes en el trabajo, pero cantáte esta otra: “Clavelito chino, chino/ ven para decirte adiós/clavelito chino, chino…” y se lo ejemplifica pasando la lima, a toda velocidad, al ritmo del corrido mexicano.

Las dos composiciones musicales se pueden escuchar aquí:
Desesperadamente por Emilio Galvez

http://www.youtube.com/watch?v=Q6sgNLpT1sE&feature=related
Clavelito chino chino por Antonio Aguilar
http://es.7digital.com/artists/antonio-aguilar/cuando-salgo-a-los-campos/09-Clavelito-Chino-Chino/
Una vez abierta la página, para escuchar apretar la flechita al lado del tema 9.

La anécdota me la contó el propio Macchieraldo, padre de Rafael (Lino) y de Horacio, así que “è vera e ben trovata”.
Y la línea Godeco:

11 comentarios:

Marple dijo...

El cuento está bueno, muy bueno. No sería bueno para la industria nacional, pero veo como una especie de felicidad en trabajar al ritmo de la primera canción.
Me encantan las máquinas de coser a pedal. En mi casa tengo el pie de una Singer de 100 años atrás .Si sería buena que aprendí a coser en ella cuando era niña!!!ejem....soy más joven que ella.

ro dijo...

Qué bueno! jaaj... A mi también me gustan las máquinas de coser, pero por mis recuerdos de niña, cuando me la dejaban usar

Fernando Terreno dijo...

Marple:
Tenés razón, el lujo de trabajar sin apuro es una de las buenas cosas que se aprende con el tiempo.
Ro:
Usála todo lo que quieras... mientras no le rompas la aguja...
Ro, otro objeto que va camino del olvido... y de la decoración de interiores (en realidad se sigue usando a todo trapo, pero en talleres y por otras manos).

Un abrazo

cr dijo...

Amo las máquinas de coser, siempre le hacía (o aún le hago) desastres a Madre cuando me meto con su máquina, y desastres a mi ropa, ja.

Una amiga hace ropa muy linda y tiene una Godeco traída de Córdoba con el pedal de hierro y todo.

Si alguien vende alguna de esas viejas que chiste que compro.

Los dos ritmos están bien, pero me gusta más el chino, chino... ahí me quedé bailando.

Marcelo dijo...

Qué buen recuerdo! recuerdo cierta sorna de algunas personas respecto de nuestra industria nacional de aquel entonces, liviana y con defectos. Claro, el modelo agroexportador sin valor agregado era más glamoroso, más concentrador de riqueza y meenos dador de empleo, no?
Un abrazo
Marcelo

Fernando Terreno dijo...

cr:
¿Todavía funciona esa Godeco a pedal?
Esa "Madre" sin el adjetivo posesivo "mi" dejó un toque borgeano en tus palabras.

Marcelo:
Me pegó justo tu comentario, tan preciso ("sorna"). Tengo borroneada una entrada sobre el tema, que sería una continuación de esta otra.

Un abrazo

andal13 dijo...

Esssselente la anécdota.
¡Ay, qué tiempos aquellos en los que había industria nacional...!
En casa había una Singer (en ese caso, importada, imagino) preciosa; después se cambió por una eléctrica, más fácil de usar, claro, pero estéticamente no le llega ni al pedal...
¡Ay, qué tiempos aquellos en los que yo me hacía la ropa...!

Fernando Terreno dijo...

Andal13:
Muy valiente lo suyo. ¡No cualquiera se anima a reconocer que fué un costurerita que dió el buen paso y dejó el hilo por el lápiz!
Un abrazo

andal13 dijo...

¡Jajaja! Fah, ahora a duras penas pego un botón o repaso un dobladillo... Cuando jovenzuela, me diseñaba la ropa, hacía los moldes, cortaba y cosía...

cr dijo...

La máquina la quiero para coser no de adorno, es una lindo entretenimiento.

Mirá encontré el trailer del documental "El rastrojero, utopías de la Argentina potencia"
A ver si funciona el enlace: http://videos.lanacion.com.ar/video5108-el-rastrojero-utopias-de-la-argentina-potencia

También hay uno que se llama "Pulqui" en referencia a la construcción de esos aviones, pero no lo vi.

Voy a tratar de bajarlos.

Saludos!

Fernando Terreno dijo...

cr:
Gracias por el enlace. El video me gustó mucho y ver esas fotos de la entrada y la salida de la fábrica me resulta increíble.
Gracias