sábado, 21 de julio de 2012

Biografías curiosas 1

Esta es la primera de una serie de autobiografías de tres argentinos –a medias reconocidos, a medias olvidados- cuyos aportes a nuestra cultura fueron muy importantes y que se describieron en formas curiosas.
Luis Franco (1898-1988)
Poeta y ensayista nacido en Belén, Catamarca, Premio Nacional de Literatura 1941, Premio Municipal de Poesía 1960, con una obra muy extensa, que va desde La flauta de caña  poemas (1920) hasta Esquilo y Shakespeare (1980) y El presidente Illia (1984).
Para destacar algunos, en prosa elijo a El otro Rosas (1945), Hudson a caballo (1956) y Biografías animales (1953) y en versos, dos antologías: Catamarca en cielo y tierra (1944) y Constelación (1959).

Sobre sí mismo escribió hacia 1931 Autobiografía que, entre otras cosas, decía esto:
Yo, señor, rasgado de ojos y de corazón, limpio de conciencia y de ahorros, de suerte oscura y risa clara, nací y vivo en un lugar tan huido -betlehemita soy- que amagando juntarse en él los rieles (¿las paralelas no se juntan en el infinito?) el tren no ha podido acercarse.

Más adelante escribió esta otra:
Autobiografía negativa:
No nació en una casa histórica ni en un museo de antigüedades ni ha logrado averiguar el nombre de alguno de sus ilustrísimos antepasados.
No siguió ninguna carrera ni obtuvo ningún título.
No entró jamás en un garito, una iglesia, un lenocinio o un salón aristocrático, pero estuvo tres veces en la cárcel por razones que aún ignora.
No ha ejercido el comercio honrado porque no logró diferenciarlo del otro.
Nunca sintió vocación de banquero, de jugador de fútbol o de bolsa, de hombre de negocios, de obispo, de titiritero, de comodoro, de pistolero o de político: de ningún oficio que dé renombre público y ventajas privadas.
No trabajó más que con sus manos.
Nunca obtuvo ningún premio que pueda recordar sin rubor.
No ha sido antiservicial servidor del Estado ni capeó nunca ratos negros con rosados ensueños jubilatorios y desde ya, por si acaso, declara que no aceptará ser embajador en Moscú o Washington o Roma, ni director de museo ni amanuense policial.
No ha sido presidente de ninguna Sociedad de Escritores ni de ningún centro de bomberos voluntarios .
Ningún gobierno lo ha nombrado caballero de ninguna orden ni lo recibió en su dulce seno ninguna liga de los derechos del hombre… burgués.
Nunca se quejó de la pobreza, pues la miseria lo cortejó con mayor solicitud.
No cree que las ideas se maten pero sí que mueren de asma o de ataraxia locomotriz.
No duda que si las víboras aprendieran el catecismo silbarían con devoción, se golpearían el pecho con el cascabel zaguero y clavarían sus colmillos por amor al prójimo.
No confía en las compensaciones póstumas  y se opone por anticipado a cualquier conato de pompas fúnebres, mausoleo o necrología oral o impresa.


ALABANZA  (frag.)
Y es plácido lo mismo que el rumor de las aguas
en la acequia, el ligero rumor de tus enaguas.
Y nos dan las albricias de tu carne morena
un olor de albahaca y un olor de verbena.

LA GUITARRA (frag.)
Forma
de puñal y puñalada,
y entre puñal y mujer,
ay, forma sacramentada,
ay, morena de avería,
guitarra.

EL TUCO*
El tuco en lo oscuro
del callejón se interna
y enciende su linterna
que es un berilo puro.

*luciérnaga, bichito de luz
En 1925 Jorge Luis Borges lo publicaba en su revista Martín Fierro, de la que tomé la ilustración de Fapa (Francisco Palomar).
.

5 comentarios:

cr dijo...

Muy buena esa Alabanza, sería lindo pasearse por la vereda y ligarse alguno de esos versos, mucho más reconfortantes que otros que nos caen cada tanto cuando se anda por la calle.

"No cree que las ideas se maten pero sí que mueren de asma o de ataraxia locomotriz", este también me gustó mucho.

Como estuve leyendo de culturas precolombinas del NOA , tengo muchas ganas de hacerme un recorrido por Catamarca, y Belén será una de las paradas.

Gracias por presentarnos a estos a medias olvidados.

Saludos cálidos para este fresquete.

Fernando Terreno dijo...

cr:
A mí la que me impresionó es: No ejercí el comercio...
Los piropos subiditos pueden ser un antídoto para estos fríos...
Un abrazo.

dijo...

Recién pasé a word la Autobiografía negativa de Luis Franco y, antes de subirla a internet, pensé que quizá ya estaba en algún lado... y bueno, hallé además Autobiografía de 1931.
Agradezco el trabajo. Muy bueno.

dijo...

Por cierto, olvidé preguntar, ¿En qué libro o publicación figura "Autobiografía"?
Gracias.

Fernando Terreno dijo...

Ahí te conesté al que creo es tu correo. Por las dudas, reitero acá la respuesta:
Autobiografía está en "América inicial", libro de 1931, creo. No lo tengo, la Editorial es Babel.
Un abrazo.