jueves, 4 de septiembre de 2014

Una muchacha predestinada - Osvaldo Gallone

Humor del bueno o mejor


La vida y pasión de los habitantes de Duvil -pueblo de la campaña bonaerense- y, en especial, de Noemí Dinard -la protagonista- se encadenan en diez cronicones desopilantes que tocan las obsesiones fundamentales de los argentinos (sexo, religión, amor, fútbol, psicoanálisis) con un humor irónico, desmesurado y pluma afilada. La prosa atrapa al lector mientras las complicaciones de pago chico sirven de pretexto al autor para hundir el bisturí en los aspectos más salientes de nuestra idiosincrasia y organización social.

Los personajes reiteran sin descanso esas frases típicas en que mostramos nuestros saberes consagrados y los códigos que compartimos: los lugares comunes, y van transformando la comedia en un sainete donde el exceso y el absurdo nos garantizan una dosis tamaño baño del remedio infalible: la sonrisa.
Hay de todo como en botica, guiños y referencias culturales y culturosas por doquier, pero ¿no son esas, acaso, una de nuestras características más notorias?
Entre muchas, el que suscribe elige como puntos más altos tres situaciones disparatadas: el sistema de catalogación de libros de la bibliotecaria del pueblo; una versión duvilense del Caso Dora de Freud y un error en el afiche de la campaña política del intendente (págs. 24, 75 y 98).

“Pinta tu aldea y pintarás el mundo” es el mensaje que recibe Noemí Dinard. El autor lo invierte y parodia: pinta una aldea vecina para pintar la ciudad propia.
Resumiendo: imperdible. Corra a comprarla antes de que se acabe el mundo.  Tendrá diversión asegurada, de la cual estas líneas son la garantía escrita. Cualquier reclamo hecho dentro de las 72 horas dará lugar a la devolución del importe completo, que será depositado en un banco de Nueva York a la orden del juez Griesa.

Una muchacha predestinada, Osvaldo Gallone, 2014, VS Editores.
Reseña de Fernando Terreno

Lo pueden encontrar en Librería Santa Fe de Av. Santa Fe 2376, Av. Cabildo 605 y sucursales; Librerías Yenny, El Ateneo y en todas las "buenas casas del ramo". 
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2 comentarios:

Jorge Nedich dijo...

Excelente reseña, FErnando. Jorge Nedich

Fernando Terreno dijo...

Gracias Jorge. Un honor tu visita.