sábado, 19 de junio de 2010

Análisis organolépticos

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Análisis organolépticos
Generalmente usamos los sentidos para darnos una primera idea acerca de las características de muestras o productos que nos presentan para observar.
Estos análisis, que realizamos olfateando, tocando, mirando, palpando y escuchando, son muy económicos, fáciles de realizar y no necesitan de una gran experiencia para orientarnos, y eventualmente descartar o sugerir, estudios más profundos.
Nuestros sentidos son detectores increíblemente precisos, y cualquiera puede probarlo con facilidad. El gusto, por ejemplo, permite detectar la presencia de cloro en agua en el orden de ¡1 o 2 partes por millón!
Esa es la diferencia entre un agua a la que se le ha quitado el cloro y el agua de la red pública. Prueben a hacerlo degustando un vaso de agua “mineral” y uno de agua de la red, el umbral del “gusto a cloro” –si lo sienten- está entre 1 y 2 p.p.m.

En realidad, la idea de escribir esta entrada no surgió por motivos técnicos sino sociales: encuentro demasiado llamativa la cantidad de gente que (en la Argentina) se ha empezado a “correr a la izquierda”, o presentarse como progresista y a hablar de los crímenes de la dictadura y hasta de la apropiación de niños.
Todos parecen haberse bañado en el Río del Olvido y una vez sequitos y maquillados, presentarse nuevamente como si recién llegaran de Ganímedes.
-De Narváez le dice “derechoso” a Macri.
-Tinelli aparece ahora como kirchnerista de la primera hora y dispuesto a reincidir.
-Jorge Asís “adelanta” ficcionalmente el resultado de los análisis de ADN de los hijos de Ernestina (para posicionarse o para torpedear el resultado, da lo mismo).
-Macri dice que hay que ocuparse de la Educación.
-Mirta Legrand, aparece haciendo llamativas declaraciones sobre las torturas y las desapariciones de la dictadura, que no había conseguido recordar hasta ahora.

A este tipo de “productos” que nos quieren hacer tragar, presentándolos como saludables, podemos hacerles unos sencillos análisis organolépticos para saber que hacer con ellos. Un mirada rápida nos dirá que su turbidez no los hace aptos para consumo y debemos descartarlos. En caso de duda, podemos usar nuestro olfato: huelen a mierda y debemos darle el destino que la mierda merece.


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9 comentarios:

América dijo...

Lo que si es cierto amigo es que para eso pensamos y tenemos memoria otros,la historia que da escrita aun cuando sabemos que las versiones dependen de las partes.

Un fuerte abrazo y que Argentina siga en el mundial.

Fernando Terreno dijo...

Estuve tentado de escribirte para que escucharas esa canción. Algo me decía que te iba a gustar, además Magdalena León nació en España y vivió muchos años en Venezuela, así que hay mucho más allí, para que te guste.

Del mismo modo esta entrada no es para vos, pero ultimamente estoy poniendo algunas cosas políticas cuando me sacan de las casillas los temas.

Me alegro infinitamente que no te hayas espantado y sé que así como no coincidimos en muchas cuestiones (políticas en especial), los aspectos artísticos o estéticos nos reunen (música, pintura, y placeres en general).
Un abrazo y gracias por tus comentarios.

Marple dijo...

Fernando: esta profunda reflexión filosófica la hago respecto al gran final del post, quiero decir que no opino sobre personajes de tu país porque un día de estos nos quedamos sin puentes con la falta que hacen y lo caros que se nos van a poner los buquebuses.
La materia que tú denominas mierda siempre flota. Puedes usar aquellos inodoros de un post anterior y tal vez podrás hacerla desaparecer de tu vista pero caño tras caño,de derecha a izquierda y viceversa, su destino final es flotar.
El destino de los memoriosos es vivir en profundidad:)
así que a veces es sensato por motivos de salud, hablar por hablar del filo de la yilé y devanarse los sesos pensando qué es el arte, porque de "artistas" estamos rodeados, estamos.)

Leo Carballo dijo...

Y en el medio de todo esto, la señora dueña de la prensa independiente se pianta del país, no se conoce su paradero, y sus empleados callan.
Vea Fernando, despojarse de la mierda tal vez sea imposible, pero no debe aceptarse que huele bien.
Un abrazo.

Fernando Terreno dijo...

Marple:
Viviremos en las profundidades de la meditación, sin olvidar aquello de que "no es lo mismo ser profundo que haberse venido abajo". Y por amor al arte...

Leo:
Muy cierto, que nos traten de acostumbrar a la mierda que desparrama Clarinete está bien, lo que no está bien es que no reconozcamos el olor.

Un abrazo

Marinarrosa dijo...

Fernando:
Clamar por la Justicia y el triunfo de la Verdad es un derecho inalienable al que no podemos renunciar.

Como este post fue ilustrado con humor me atrevo a decir ,si no te ofende el inglés, que "born to be wild" se puede aplicar a tu corazón siempre joven.

Ahí tienes la canción en mi blog.

Otra cultura,otras tiempos, pero el mismo rechazo a la mentira consolidada.

El Santi dijo...

Es que queda bien. Ahora queda bien.
Se está llevando mucho eso de ponerse tibiamente izquierdoso, ahora que no se corren riesgos y además, pasó hace tanto tiempo...
Por más que siempre pasa, uno no termina de asombrarse de ver como algunos soretes siempre flotan. Lo que pasa es que nadie les pone coto.
Parece que nos convencieran de que son pobres incautos arrepentidos, que hasta ahora no se habían dado cuenta. Es que hay gente muy lenta. O muy rápida para darse cuenta de dónde empieza a calentar el solcito. Hay que revolver los archivos y no dejarlos olvidar todas las bestialidades que hicieron y dijeron antes.

Nunca me voy a olvidar a un antiguo colega, muy derechista él y amigo de los milicos, al que me encontré en un comité socialista para la cultura, allá por el noventa y pico, cuando la izquierda venía creciendo y creciendo y podía ganar y le pregunto: ¿qué carajo estás haciendo aquí? Y el loco me contesta: "militando"

Marple dijo...

La palabra "militar" es muy interesante, depende de si es verbo o si es sustantivo y... claro, hay gente que no sabe gramática:)
Horrroor!!!!¿Tendremos la culpa las maestras?
Acá hay miles de casos de esos, pero no es para contar en un comentario, sino en un libro.

Fernando Terreno dijo...

Santiago:
Tal cual. A alguno de esos le dicen "panqueques", porque se dan vuelta en el aire...

Marple:
Nos dejaste nocáu con el inocente comentario del sustantivo. Y para reirnos un poco me acordé del chiste ese que dice que, 1 tar es la unidad de medida de la inteligencia. Imaginate entonces lo que es un mili de eso.

Un abrazo y a disfrutar (y seguir cinchando) con el fútbol.