sábado, 7 de marzo de 2009

msjs x cel

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msjs x cel
Recuerdos del pasado

Pertenezco al grupo de los que nos molestamos al ver la forma en que escriben los que “chatean” y nos irritamos con la criptografía indescifrable de los msjs tx (mensajes de texto) que se envían entre teléfonos celulares.
En mi caso particular hay dos o tres motivos: el primero, porque me muestra mis crecientes dificultades para adoptar cambios y el inexorable paso del tiempo; el segundo, porque no consigo ver bien qué letra está en qué dígito ni retener y descifrar esa manera de compactar plbrs, más aún, no consigo apretar una tecla sin tocar las vecinas; y por último cierto apego al uso de esta rica lengua, por otra parte, lo único gratis que nos dejó España desde la conquista hasta hoy. En realidad, creo que esto último, es sólo un pretexto para tener algo para reprocharles a los jóvenes acerca de su novedoso y particular sistema de comunicación.

Si, creo que hay mucho de reproche de viejo algo resentido por sentirme afuera de la cosa, más que una defensa apasionada del idioma español. La jerga en cuestión les sirve totalmente al alcance de lo que quieren comunicarse y, por otra parte, en cuanto quieran ampliar y discriminar más finamente el abanico de lo que necesiten expresar, con seguridad usarán todas las palabras que sus deseos requieran.

Por otro lado, tampoco tenemos muchos argumentos, para hacernos “la rata cruel” o escandalizarnos. La escritura tal como la conocemos y usamos ahora, es históricamente, tan novedosa y reciente, casi como la cuestionada.
HASTAPRINCIPIOSDELAEDADMEDIATODOSEESCRIBIACONMAYUSCULASSINSEPARARLASPALABRASUNADEOTRA LA SEPARACIÓN EMPEZÓ EN EL SIGLO SÉPTIMO U OCTAVO Y RECIEN SE GENERALIZO CUATROCIENTOS AÑOS DESPUES
Y los signos de puntuación son el fruto de un largo camino de acuerdos entre “el hambre y las ganas de comer”, es decir la necesidad de expresarnos y las posibilidades tecnológicas.
Ni qué decir del uso de las minúsculas, producto de la dejadez y la vagancia de los copistas de los monasterios de la Edad Media que descubrieron que uniendo los caracteres, es decir sin levantar la pluma del papel, conseguían mayor velocidad en la escritura, necesitaban menos movimientos de la mano y se cansaban menos: habían inventado las minúsculas.
Ahora es posible subrayar, escribir en negrita, usar las itálicas for foreign words, hacer sangrías (disculpen, pero no sé usarlas en este procesador, la única que me sale es la de vino, limón, hielo y azúcar), incluso escribir en rojo o en azul hasta hacer hipervínculos como este http://humoradas.blogspot.com/
Podemos escribir el apellido Álzaga con acento cosa que en la vieja Olivetti teníamos que escribir Alzaga y cada quién lo pronunciaba como se lo imaginaba.

El cuestionamiento al empobrecimiento del idioma que el uso de la jerga lleva implícito puede ser muy válido, pero merece una discusión más amplia. La reducción del vocabulario consecuencia de la proliferación de medios audiovisuales –los programas de tele basura-, (ver las entradas del 21 de mayo del 2008, La televisión dinamita y del 30 de mayo del 2008, La Imagen y La Palabra), y la consiguiente pérdida del hábito de leer disminuyen seguramente la capacidad imaginativa y la discursiva.
Pero la solución no saldrá de imposiciones ni lecturas obligadas, sino de la necesidad del uso de esas herramientas, que está seguramente asociado a enfrentar y plantear problemas y desafíos cada vez más complejos y a la búsqueda de las soluciones. El camino parece ser más discusión, más debate, más cine, más teatro, más televisión, más participación, más democracia, más educación, En síntesis: más POLÍTICA.



Más sobre los orígenes de la escritura en:
Angélica Gorodischer, A la tarde cuando llueve
Enrique Gallud Jardiel, Curiosidades sobre libros, 2-mar-09, en el blog HUMORADAS,
http://humoradas.blogspot.com/
El autor del dibujo es Mario Botarlini
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4 comentarios:

andal13 dijo...

¡Ay, cómo te entiendo!!! Yo soy "usuaria" de chat hace tiempo, y de telefonía celular hace poco, pero en ambos casos utilizo todas las letras y los signos de puntuación.
La cuestión ha llegado a tal extremo, que los adolescentes escriben así sus respuestas en las pruebas (soy docente de educación secundaria), así que comprenderás que mi vida es un valle de lágrimas...

A veces, por romper un poco los esquemas, acá mismo en el blog escribo en el papel de malhablada, o de "maleva", y no sabés lo que me cuesta...!

No te preocupes por la sangría: no se puede.
(¡La de vino, sí, claro!)

Psicologa con problemas dijo...

soy de la generacion sin liquied paper, paar borrar lapicera usabamos la parte azul de la goma--- por eso lo mejor esta por venir,

Los tipeos de ahora son aberrantes, pero me niego a decir que todo tiempo pasado fue mejor.

TucuMALA

Jorge Aloy dijo...

¿Qué se puede decir? Nos negamos a ser adeptos de Manrique diciendo que todo tiempo pasado fue mejor. ¿Será que todo tiempo presente es lamentable?
Quizá la estandarización del lenguaje, el sociolecto en el chat y en los mensajitos tapen errores corrientes, y siempre existe la justificación del ahorro de tiempo y dinero al escribir con menos letras. Lo que no se entiende es cuando alguien escribe "hestoy llendo". Tiene más letras que si estuviera bien escrito.
Lo único que ahorra son comentarios.
Slds
Jorge Aloy

Quique Figueroa dijo...

Soy de los molestos que usan acentos, apóstrofos, comillas, y signos de puntuación. Creo divertirme, a costas de tener la vista algo desmejorada, como así también las articulaciones de ambas manos. Y como no es algo muy habitual, suele causar cierta sorpresa entre los destinatarios de mis mensajes e' texto.
Como curiosidad, aporto que la costumbre de quitar las vocales no es nueva. Ya el lenguaje del sistema operativo de las IBM AS/400 usaba este artilugio. Así el comando CFGPRT, equivalía a Configure Printer.
Detalles que nos remiten al pasado, como así también este videillo de un genial artista, el Toto Paniagua, quien partiera un 10 de marzo, pero de 2007.