martes, 24 de marzo de 2009

Recorto y pego

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1- Recorto y pego

Varios autores están de acuerdo en que “Recortar y pegar son experiencias fundamentales del papel, de las cuales lectura y escritura no son más que formas derivadas, transitorias y efímeras”.
El mismo Freud, en su Interpretación de los sueños, menciona de su infancia: “...recuerdo la felicidad infinita con la que arrancamos las hojas de ese libro, hoja por hoja, (como si se tratara de un alcaucil)...” y lo relaciona con su posterior afición a los libros.
En un comienzo recortamos imágenes o pedazos de diarios y revistas. Luego, con el pulso más fino, figuras, vestidos y dibujos para superponer y pegar. Más adelante, recortamos poesías, artículos periodísticos y empezamos a juntar nuestros trozos escogidos.
Muchos encuentran al hojear libros viejos, algún recorte guardado entre sus páginas.
En el recorte (o en el resaltado) de los textos están las partes que vamos tomando y de las que nos apropiamos para ir construyendo el edificio de nuestras realidades o fantasías. Atahualpa Yupanqui lo dice muy lindo: “...con las leñitas que voy quemando / se va entibiando mi corazón...”
Hay también en esa apropiación algo de desviación, de robo, de “pirateo”, incluso de deformación, para bien o para mal, de lo que los autores dicen. Una manera de reparar en parte el asunto consiste en citar las fuentes utilizadas.
De todos modos, como todo escritor es en esencia un fabulador, podemos ser indulgentes con nosotros mismos y no preocuparnos demasiado.
Lo importante, me parece, es que hay en el “recorto y pego” un gran trabajo intelectual que incluye: me reconozco, te reconozco, te leí con atención y sigo desparramando palabras, ideas y sentires.


2- Copio y pego (copy/paste o fwd)

Ahora que la información circula por la red y los bytes requieren de un procesador para aparecer ante nosotros, esta es la continuación natural del trabajo anterior. Dado que no hay tijeras para “cortar” el monitor de la computadora, esta función es tan valiosa como el recorte.
El “copio y pego” es el equivalente informático del viejo “recorto y pego” , pero con algunas diferencias.
La principal es que la modalidad se practica en dos variantes, el copio y pego intelecto-digital, y el copio y pego puramente digital.
Para el copio y pego intelecto-digital valen los mismos comentarios del párrafo anterior, ya que es un trabajo que incluye un proceso previo de selección y lectura.
El copio y pego puramente digital, por el contrario, es una actividad al voleo que consiste en desparramar y reproducir por donde se pueda, blogs, correos, etc., cualquier artículo o presentación de audio o video, que pase cerca, si es en colores mejor.
Por si no estuvo claro, me refiero a aquellos bienaventurados, que sin selección anterior de ningún tipo, nos reenvían o reproducen todo tipo de artículos (y presentaciones) ya existentes en la red. Lo peor es que no les cuesta nada hacerlo, porque requiere unos pocos impulsos de sus dedos, a los que sería mejor que los colocaran en otra parte. Usan muy poco de su tiempo para hacernos gastar mucho del nuestro.
Para ellos, mi más profundo deseo de que les caigan las siete plagas de Egipto y los alcancen la maldición y el castigo eternos.


3- Despego y pego

Nuestros hijos están utilizando una nueva variante del viejo recorto y pego: el despego y pego.
Ya no es necesario tomarse el trabajo de recortar, ahora les compramos unas hojitas o cuadernos con stickers. Nos salvamos de la molestia de enseñar el uso de la tijera y calmamos nuestra ansiedad “adelantando” etapas y pensando que tenemos un genio de dos años en la familia, que hace “esto que nosotros hacíamos a los cuatro o cinco”, sin ensuciarnos con restos de plasticola.
No adhiero al todo tiempo pasado fue mejor, pero estoy cansado de ver dibujitos de animé japonés pegados por todos lados. ¿No podrían recortar una vaca, una foto de las cataratas o aunque sea una del pibe de Huracán que hizo ese golazo ayer, para recordarnos que vivimos acá?. Eso no es nada, lo preocupante es el hecho de que junto con tanta comodidad, estemos siendo recortados por otros y que así vamos a terminar todos despegados.



El párrafo 1 tiene recortes honorablemente robados a:
Michelle Petit, Lecturas: del espacio íntimo al espacio público, 2000, México, Fondo de Cultura Económica.
Gracias a Diana Tarnofsky, que me la hizo conocer.

7 comentarios:

Leo Carballo dijo...

A veces cortar y pegar, en la urgencia de difundir, o de comunicar, no es malo. Pero nunca reemplaza al pienso y escribo, por pobres que sean ambas acciones, verbigracia mi caso. En otro orden de cosas, eldel pibe de Huracán fue sin dudas un golazo. Un abrazo.

Patricio dijo...

Interesante el artículo. Interesante también el vínculo. Vengo a tu blog justamente por el comentario que le hiciste a Link y trataste justamente en este post.
Podemos completar construcciones intelectuales sin alterar la idea principal, o simplemente portar -una especie de "lleva y trae"- una idea sin deformarla o degradar al autor.
En eso quise contribuir en un comienzo y, por qué no, seguir haciéndolo aquí.
Otro inconveniente que veo peligroso en cuanto a la "compilación" de ideas tiene que ver con la negación del "mundo circundante".
Di respuesta a los últimos comentarios pero jamás fue publicada. Eso resulta verdaderamente decepcionante. Quien no es capaz de aceptar aportes a sus ideas -previamente deformadas- resulta ser un ingrato.
En el tránsito del siglo XX, con el gran aporte de Heidegger ("mente grande en un cuerpo pequeño" dicen), entendemos al mundo no como a un conjunto de cosas intercambiables. Podemos hablar de "mundo" cuando nos refereimos al armado de "conveniencias relacionales" entre las cosas, aquellas que simplemente son y aquellas que existen.

Un saludo y felicitaciones por el post.

Patricio

FLACA dijo...

Muy buena tu reflexión final. Tenés razón, vamos a terminar todos recortados.
Además de eso, me hiciste acordar algo que ya había olvidado, cómo me gustaba recortar y cuando la maestra nos daba esos ratos de cortar y pegar. ¿Alguien se acuerda del engrudo?...¿Alguno de ustedes pegó con engrudo?

Federico dijo...

Ya que estamos cortando y pegando, tengo una necesidad física, cual adicto al dulce de leche, de leer completa la payada de Gabino Ezeiza sobre el logaritmo, ¿se conseguirá?

Fernando Terreno dijo...

Gracias a todos por el trabajo de leer y comentar.
Leo: ¡aguante Vida Porteña!
Patricio: te contesté en tu blog.
Flaca: quedate tranquila, no sos la única que pegó con engrudo.
Federico: No encontré más que ese pedacito. (Su pregunta caló hondo, mas debo cerrar el pico, así que Don Federico, busque un poco más al fondo).
Saludos
Fernando

América dijo...

Interesantisimo!!!!,cortar y pegar,a veces a medio leer lo cortado y pegado lo cual hace que lo cortado,este mas cortado aun,cuando cortábamos antes prestábamos atencion de no cortar mas de lo necesario,en fin tenia pendiente este post,estupendo!

Santiago dijo...

Hola Fernando:
Yo como que quería pensar en eso pero no me salía mucho. Me aclaraste varias cositas. Y me enteraste de que no soy el único que se recalienta cuando recibe 1325 PPS por día y 222 extractos de frases célebres para vivir como la gente. Y las frases de García Márquez que no son de García Márquez pero ya todo el mundo cree que son de García Márquez. No está mal publicar fragmentos de cosas que nos han impactado siempre y cuando mencionemos el contexto del que las sacamos, indiquemos la fuente y las acotemos con pensamientos propios.
Con lo de los stickers ya no puedo más, tengo 4 nietas y se me cae un huevo. Creo que a ellas les importa un carajo lo que hay en el dibujito, les gusta la sensación que surge de arrancar e ir pegando en su cuaderno y llenarlo todo.